Si miras fijamente los ojos de un bebé, es probable que notes algo inusual: el pequeño parpadea muy poco. A pesar de que diversos estudios han revelado que los adultos parpadean al menos 15 veces por minuto, los bebés pequeños y recién nacidos lo hacen con una frecuencia mucho menor, incluso parpadeando una vez por minuto en algunos casos.

Aunque pudiera parecer un comportamiento extraño y preocupante, en realidad la frecuencia de parpadeo de los bebés ha planteado varias teorías sobre el funcionamiento del cerebro humano cuando se encuentra en esta etapa temprana de la vida.

En 1979, un grupo de científicos llevó a cabo un estudio que involucró a 269 niños con edades comprendidas entre 2 días y 18 años, participando también 179 adultos de entre 18 años y 50 años. Los hallazgos revelaron que, mientras los adultos parpadean un promedio de 10 a 15 veces por minuto, los bebés parpadean menos de 2 veces por minuto. Al transcurrir la infancia, este promedio aumenta progresivamente.

Sin embargo, los investigadores aún no han dado con una explicación certera sobre este fenómeno, pero existen algunas hipótesis que vale la pena mencionar.

Los ojos de los bebés necesitan menos lubricación

El hecho de que los bebés tengan ojos más pequeños y tengan jornadas de sueños mucho más prolongadas que los adultos ha reforzado la idea de que sus ojos necesitan menos lubricación. Una de las razones por la que parpadeamos es mantener nuestros ojos humectados, además  de eliminar elementos irritantes y protegernos contra insectos.

Pero esta teoría ha sido profundamente criticada y refutada. En 2011, se llevó a cabo un estudio que incluyó la participación de 44 bebés de 4 meses para determinar para ver si la zona expuesta de sus ojos estaba relacionada con el parpadeo. Los investigadores no encontraron relación alguna más allá de la que existe entre el parpadeo y los cambios del ojo ante la atención.

Los bebés se mantienen alertas y por eso no parpadean

El interés de los bebés por saber todo lo que ocurre a su alrededor ha alimentado esta hipótesis. La concentración de los bebés y el trabajo arduo del cerebro por captar “todo” los mantienen muy ocupados como para parpadear. Live Science explica que los adultos también parpadeamos muy poco cuando nos concentramos en algo, un fenómenos conocido como ‘síndrome de visión por computadora’.

Los niveles de dopamina del cerebro de los bebés no son lo suficientemente altos

Un estudio realizado en 2016 encontró un vínculo entre la cantidad de parpadeos y los niveles de dopamina en el cerebro. La dopamina es un neurotransmisor que facilita la comunicación entre las células cerebrales.

Por ejemplo, se ha descubierto que los pacientes de Parkinson muestran niveles reducidos de parpadeo por su bajo nivel de dopamina, mientras que quienes sufren de esquizofrenia suelen parpadear a un mayor ritmo debido a su exceso de dopamina. Por ello, el hecho de que el nivel de dopamina sea escaso en el bebé, puede ser la razón ‘natural’ de sus escasos parpadeos. En resumen, la ciencia no ha logrado determinar la razón por la que los bebés parpadean menos, por lo que solo nos queda mirar a los pequeños, sonreírles y hacerlos reír.

Referencias:

  1. Ontogeny of spontaneous blinking and of habituation of the blink reflex. Zametkin AJ, Stevens JR, Pittman R. NCBI, Ann Neurol. 1979 May; 5(5):453-7. DOI: 10.1002/ana.410050509
  2. Factors Regulating Eye Blink Rate in Young Infants. Optom Vis Sci. Author manuscript; available in PMC 2011 May 1. DOI: 10.1097/OPX.0b013e3181d951b2
  3. Spontaneous eye blink rate as predictor of dopamine-related cognitive function—A review. Neuroscience & Biobehavioral Reviews. Volume 71, December 2016, Pages 58-82. DOI: https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2016.08.020