El tercer episodio de ‘Game of Thrones’ estuvo cargado de más momentos estresantes que definitorios para la trama de la serie, de hecho, en la primera parte del capítulo los diálogos estuvieron reservados para unas pocas frases y pocos minutos. No obstante, fueron los momentos de Arya Stark en el episodio los que le dieron vida al episodio y los que la hicieron ganar el título de heroína de la Batalla de Winterfell, no solo por acabar de una vez por todas con el Rey de la Noche, sino también por otras razones que te contamos a continuación:

1. Protectora de los Stark

Desde que su padre fue vilmente asesinado por los Lannister en la primera temporada, Arya siempre ha jurado hacer justicia por su familia y defender lo que queda de ella.

Al principio de la Batalla de Winterfell, vemos a Arya darle un arma a su hermana Sansa para defenderse, recordando el momento en la primera temporada cuando Jon le regala a ‘Aguja’, con la frase “solo atácalos con la parte puntiaguda”.

Ya hacia el final del episodio, el momento de oro de Arya Stark, la joven guerrera no solo salva al resto de la humanidad de una Larga Noche, sino también a su hermano menor, Bran, el objetivo final del Rey de la Noche, pero de esto hablaremos más adelante.

2. Buena alumna de sus entrenadores

Si bien durante toda la serie hemos podido ver a Arya en acción, borrando nombres de su lista, también la hemos visto aprender de varios mentores durante toda la serie. En este episodio, la vimos hacer gala de todas sus técnicas aprendidas desde Syrio Forel, pasando por Jaqen H’aghar y The Waif –junto a los Hombres sin Rostro–, hasta The Hound y Beric Dondarrion, quien dio su vida por ella.

Con su danza de espadas que interpreta con gracia, pero con mucha fiereza y sus técnicas de casi ninja en la biblioteca de Winterfell para huir de los zombies, Arya ha sido, sin duda, la mejor luchadora de toda la Batalla, superando incluso a su hermano Jon Snow, que dejó a todos los fanáticos esperando por convertirse en Azor Ahai. Arya logró en una batalla lo que Jon estuvo planeando durante temporadas enteras. Punto para la chica que no es nadie.

3. Cumplió un destino que ni ella misma sabía que tenía

Todos conocemos la lista de nombres de Arya Stark, de la cual ha estado borrando nombres para hacer justicia por su familia. Sin embargo, la joven guerrera no sabía que al apegarse al propósito de borrar los nombres de su lista se estaba preparando para algo mucho mayor: acabar con el Rey de la Noche.

Algunos podrán decir que no podía ser tan fácil como que una niña matara al enemigo más terrible de todos, pero no olvidemos que Arya es una guerrera entrenada desde muy pequeña para ser prácticamente una máquina asesina.

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De hecho, Melisandre, la Mujer Roja –parte de la lista de Arya–, le recuerda la profecía que le dijo en la tercera temporada, que iba por estas líneas: “Ojos marrones, ojos verdes, ojos azules. Ojos que cerrarás para siempre. Nos volveremos a ver”.

Este es el color de los ojos de las personas que forman –o formaron– parte de la lista de Arya, como Walder Frey, quien tenía ojos marrones, o Cersei Lannister, que tiene los ojos verdes. Pero, ¿y los ojos azules?, Arya no estaba muy segura de lo que esta profecía significó para ese momento. Sin embargo, no fue sino hasta este momento que entendió que siempre se estuvo preparando para algo mucho más grande de lo que esperaba.

Para darle un poco de ánimo a Arya de cumplir su misión, Melisandre le recuerda unas palabras que aún retumban en su memoria desde la primera temporada: “¿Qué le decimos al Dios de la muerte?” –“Hoy no”. El autor de esta frase es Syrio Forel, el querido profesor de danza de espadas de Arya, contratado por Ned Stark, antes de enfrentarse a los matones que enviaron los Lannisters para asesinarlo.

Aún está por verse la relación que tiene esta frase con ambos personajes, y aunque hay muchas teorías que abundan en internet, debemos esperar por el resto de los episodios para saberlo.

4. Mató al Rey de la Noche, una misión que muchos intentaron sin éxito

Arya Stark pasará a la historia como la mejor guerrera de todos los tiempos porque pudo desafiar al peor enemigo de los vivos: el Rey de la Noche. En una emocionante pero estresante escena, Arya ataca por la espalda al rey de los Caminantes Blancos cuando está por matar a Bran y finalmente lo elimina utilizando una daga de acero valyrio que era de Littlefinger y que vimos por primera vez en la primera temporada cuando iban a asesinar a Bran.

Esta arma peculiar también apareció en la séptima temporada cuando Arya asesina a Littlefinger tras ser emboscado por los Stark en un juicio en Winterfell. De manera que la daga ha tenido sus momentos importantes durante toda la serie, cobrando aún más valor en esta escena, no solo por acabar con el ejército de los muertos, sino para cerrar un ciclo para salvar la vida de Bran.

Si Arya Stark ya era el personaje favorito de muchos en la serie, su momento estelar en este episodio terminó por asegurarle un lugar en los corazones de todos sus fanáticos como la chica que asesinó al Rey de la Noche sin piedad. ¡Arya Stark para el Trono de Hierro!

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