El incremento de la obesidad y la aparición de la diabetes pueden ocurrir por diversas razones, bien sea genéticas o por abusar de cierto tipo de dietas, incluyendo el azúcar. Una nueva investigación ha sugerido que el propionato, un conservante que se encuentra en el queso y se utiliza como aditivo alimenticio, puede cumplir un rol determinante en la alteración del metabolismo.

También conocido como ácido propiónico, este compuesto se utiliza mayormente como inhibidor de humedad y moho en los productos de panadería. Una vez en nuestro organismo, el propionato se convierte en glucosa. Al ser un Ácido Graso de Cadena Corta (SCFA, por sus siglas en inglés), se considera que el propionato es útil, sin embargo, algunos estudios sugieren que este tipo de compuestos están vinculados a los cambios de peso en las personas.

De hecho, durante los últimos 100 años, el propionato ha sido vinculado a grandes cantidades de glucosa en el organismo humano, incluso 20 veces más de lo que se espera. En la investigación actual, los científicos utilizaron varios experimentos para descubrir la causa de este exceso de glucosa en ratones.

En este sentido, el estudio encontró que el propionato es responsable de un aumento de la glucosa en la sangre dependiendo de la dosis que se ingiere por vía oral. Además, se descubrió que una gran cantidad de ese exceso de glucosa nace de la producción de glucosa en el hígado, conocida como gluconeogénesis.

En los experimentos, la gluconeogénesis se vio afectada por un incremento de glucagón, la hormona vinculada a la producción de glucosa; y por la proteína FABP4, que contribuye al movimiento del propionato. En este caso, el propionato actuó de manera indirecta, estimulando el sistema nervioso simpático por razones que aún se desconocen.

El experimento con ratones se combinó con estudio controlado con placebo donde participaron 14 personas “magras”, es decir, sin mucha grasa corporal. Allí, los investigadores encontraron que en dosis muy bajas, el propionato liberaba norepinefrina, aumentando a su vez los niveles de FABP4 y de glucagón. Asimismo, se registró un aumento tardío de los niveles de glucosa en la sangre.

De esta manera, los investigadores concluyeron que el propionato actuaba como un “desregulador” del metabolismo. En un análisis separado, también analizaron los datos de una investigación sobre la pérdida de peso que involucró a 160 personas, encontrando que los niveles de propionato en la sangre estaban vinculados con la resistencia a la insulina. En concreto, los investigadores dijeron que si se disminuían los niveles de propionato, se evidenciaba una mejora en la resistencia a la insulina.

Referencia: The short-chain fatty acid propionate increases glucagon and FABP4 production, impairing insulin action in mice and humans. Science Translational Medicine  24 Apr 2019: Vol. 11, Issue 489, eaav0120. DOI: 10.1126/scitranslmed.aav0120