Durante mucho tiempo antropólogos, arqueólogos, historiadores y muchos otros especialistas, han estado interesados​​ en conocer cómo y cuándo nuestros ancestros aprendieron a cultivar los campos y a domesticar los primeros animales para utilizarlos como una fuente de alimentos estable.

Se estima que el cambio de la caza y la recolección a la agricultura y el pastoreo, la llamada Revolución Neolítica, comenzó hace unos 10.000 a 15.000 años, pero los detalles de este momento crucial en la historia de la humanidad son poco conocidos.

Los humanos han estado cambiando el paisaje de la tierra por más de 3000 años

Evidencia arqueológica

Algunos planteamientos argumentan que los primeros agricultores aparecieron en el Medio Oriente, en la llamada “media luna fértil”, o en las regiones del norte de Turquía, lo que en la actualidad se conoce como Anatolia, y también hay quienes sugieren que esto ocurrió en territorio chino.

De acuerdo a la investigación, la densidad poblacional registrada en el análisis es comparable a la de las granjas modernas.

A fin de esclarecer los hechos, un equipo de investigadores analizó depósitos de orina petrificada conservados en uno de los asentamientos humanos más antiguos que se conocen, los cuales podrían ser la clave para comprender esta crucial transición.

Desde hace varios años, los investigadores han estado excavando en el territorio de Ashikly Kheyuk, que se encuentra en las regiones centrales de Anatolia, cerca de la aldea de Kyzylkaya.

En esta ubicación, los investigadores rastrearon los cambios en las concentraciones de sales de orina durante un lapso de 1.000 años, el periodo de tiempo que la evidencia arqueológica sugiere que los humanos en el antiguo sitio turco comenzaron a domesticar animales.

Este análisis mostró que hace unos 10.000 años, la concentración de humanos y animales saltó de casi cero a casi dos mil personas, carneros y ovejas, que vivían constantemente en este pedazo de tierra.

Un aumento revelador

Como resultado, la densidad de población en el antiguo asentamiento alcanzó valores bastante altos: por cada cinco metros cuadrados había una persona o animal. Según los investigadores, esto es comparable a la cantidad de espacio que tienen las cabras y ovejas en las granjas modernas.

Los investigadores midieron los antiguos niveles de sal en orina entre las capas de sedimento en un antiguo asentamiento humano en Turquía.

A través de las capas más antiguas del asentamiento, entre 10.400 y 10.000 años atrás, los científicos midieron muy pocas sales de orina; pero entre 10.000 y 9.700 años, registraron un aumento de 1.000 veces en los niveles de sales urinarias.

Los científicos no pudieron distinguir entre las sales de orina dejadas por humanos y animales, pero determinaron que el aumento en la cantidad de sales de orina no puede explicarse solo por humanos. No había suficientes edificaciones para explicar un aumento tan grande.

Esta técnica revela escritura plasmada en un papiro carbonizado en Pompeya

Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que los colonos empezaron por acorralar solo unas pocas ovejas y cabras, pero desarrollaron con relativa rapidez la capacidad de manejar animales domesticados y en gran escala.

Adicionalmente, la investigación socava la teoría de que la Revolución Neolítica tuvo un solo punto de origen. En contraste, estos resultados sugieren que nuestros antepasados ​​domesticaron animales no en un punto particular del mundo antiguo, sino que lo hicieron simultáneamente en varias regiones de la Tierra.

Referencia: Urine salts elucidate Early Neolithic animal management at Aşıklı Höyük, Turkey. Science Advances, 2019. https://doi.org/10.1126/sciadv.aaw0038

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