El deterioro cognitivo, conocido como la pérdida lenta y progresiva de algunas funciones del cerebro durante el envejecimiento, puede verse reducido con un poco de ejercicio físico. Esto es lo que sugiere una investigación realizada por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, cuyos resultados revelan que la reducción del envejecimiento cerebral se ubica en un nivel “alcanzable” para la actividad física.

De hecho, lo más importante de la investigación es que esta actividad física puede marcar la diferencia en la lucha contra la demencia, incluso si se realiza en pequeñas cantidades. Para llevar a cabo el estudio, los expertos usaron datos de seguimiento de actividad física y los combinaron con estudios de imagen resonancia magnética (IRM) del cerebro, con el objetivo de determinar si el ejercicio en pequeñas cantidades logra reducir los biomarcadores del envejecimiento cerebral.

El análisis mostró que cada hora de ejercicio ‘ligero’ estuvo asociado a los marcadores cerebrales de 1.1 menos años de envejecimiento del cerebro. Nicole Spartano, PhD y profesora asistente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston y autora principal del estudio, afirmó que un desglose más exhaustivo de estos datos reveló que realizar rutinas básicas de ejercicio se asoció ‘poderosamente’ con el hecho de mantener “joven” el cerebro.

Para llevar a cabo la investigación, Spartano y sus colaboradores utilizaron datos de 2,354 pacientes que formaban parte de un estudio más amplio sobre el corazón. Estas personas se sometieron a análisis de IRM y utilizaron acelerómetros para hacer seguimiento de su actividad física ‘ligera’, como caminar. En este sentido, Spartano aseguró:

Las investigaciones anteriores se centran más en la actividad física moderada a vigorosa, que también es el foco de las directrices de grupos de expertos como la American Heart Association, el Colegio Americano de Medicina Deportiva de los Estados Unidos o las pautas publicadas por la Agencia de Servicios Humanos y de Salud de EE. UU. (…) ¡Simplemente estamos agregando más a la ciencia, sugiriendo que la actividad física de intensidad de luz también podría ser importante, especialmente para el cerebro!

Al analizar los resultados, se encontraron niveles más bajos de envejecimiento cerebral en los participantes, no solo en aquellos que realizaron 150 minutos de ejercicio normal o “vigoroso” por semana, sino también para aquellos que ni siquiera alcanzaron esa meta. De hecho, quienes registraron al menos 10,000 pasos diarios tenían volúmenes cerebrales 35 por ciento superiores que aquellos que solo alcanzaron 5,000 pasos diarios. Esta actividad se asoció con la reducción del envejecimiento cerebral en 1.75 años.

En un estudio separado, se mostró que los participantes que no completaron los 150 minutos semanales pero que si realizaron 7,500 pasos por día, registraron una disminución del volumen cerebral de 2.2 años en comparación con los que no alcanzaron el objetivo.

Sin embargo, los investigadores aclararon que sus hallazgos no necesariamente implican que las personas no deban realizar 150 minutos de ejercicio por semana. En este sentido, Spartano afirmó que los participantes que hacían más ejercicios mostraban niveles bajos de enfermedades del corazón y diabetes.

El estudio no necesariamente establece un vínculo directo entre la actividad física ‘ligera’ y tasas inferiores de demencia, pero se espera que la investigación sirva de referente para otros estudios sobre el tema.

Referencia: Association of Accelerometer-Measured Light-Intensity Physical Activity With Brain Volume. The Framingham Heart Study. JAMA Netw Open. 2019;2(4):e192745. DOI:10.1001/jamanetworkopen.2019.2745