De acuerdo con un reciente estudio, cuanto más las personas miren, escuchen o sigan en las redes sociales o medios impresos la cobertura de noticias de eventos como ataques terroristas, es más probable que desarrollen síntomas de estrés, lo que a su vez hace que busquen más cobertura perturbadora en el futuro, creando un ciclo que puede ser difícil de romper.

Para el estudio, los investigadores encuestaron a más de 4.000 estadounidenses durante tres años, después del atentado de Boston y durante el tiroteo masivo en un club nocturno ocurrido en la ciudad de Orlando en el año 2016, donde murieron 49 personas y 58 resultaron heridas.

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Consumo mediático

Los participantes que informaron sobre una mayor exposición a los medios después del atentado de Boston, tuvieron más probabilidades de experimentar síntomas de estrés, como pensamientos intrusivos sobre el evento, sentirse adormecidos, hipervigilantes o irritados, seis meses después meses de ocurrido el atentado.

Los investigadores recomiendan que los medios deberían centrarse menos en los “aspectos sensacionalistas” de las noticias sobre eventos violentos.

Quienes experimentaron estos síntomas tenían más probabilidades de preocuparse por los eventos futuros dos años después de los atentados, y mostraron un aumento del consumo mediático sobre el tiroteo en el club nocturno cuando ocurrió, un año después.

Los participantes consumieron un promedio de seis a siete horas de cobertura de cada evento violento, y cuanto más consumían, más probabilidades tenían de desarrollar los síntomas de estrés que condujeron al ciclo de mayor preocupación y consumo de medios.

Los investigadores han estudiado el impacto del consumo mediático de eventos violentos en los medios de comunicación sobre los síntomas del estrés durante casi 20 años, desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Menos aspectos sensacionalistas

Al respecto, la investigadora Rebecca Thompson, académica en el Departamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad de California en Irvine y coautora del estudio, puntualizó:

“La investigación muestra constantemente que el aumento en el consumo de medios está asociado con un aumento en los síntomas de angustia, pero esta es la primera oportunidad que hemos tenido para examinar esta pregunta en relación con diferentes eventos a lo largo del tiempo.”

Los participantes que informaron sobre una mayor exposición a los medios después del atentado de Boston, tuvieron más probabilidades de experimentar síntomas de estrés.

Los autores señalan que el ciclo de exposición y angustia de los medios de comunicación también parece tener implicaciones posteriores para la salud pública.

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La exposición repetida a la cobertura de noticias de traumas colectivos se ha relacionado con consecuencias negativas para la salud mental, las respuestas al estrés postraumático y los problemas de salud física a lo largo del tiempo, incluso entre personas que no experimentaron directamente el evento.

Sobre la base de estas observaciones, los investigadores recomiendan que, a fin de reducir los impactos potencialmente estresantes, la cobertura de los medios debería centrarse menos en los “aspectos sensacionalistas” de un evento violento masivo, y más en las descripciones informativas de tales hechos.

Referencia: Media exposure to mass violence events can fuel a cycle of distress. Science Advances, 2019. https://doi.org/10.1126/sciadv.aav3502

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