Un médico especialista en fertilidad de los Países Bajos ha engañado a sus pacientes al utilizar en secreto su propio esperma para realizar procedimientos de inseminación artificial y engendrar 49 niños con sus clientes. Su nombre es Jan Karbaat, y al parecer, engañó a los pacientes al hacerles creer que el esperma utilizado era de los donantes, cuando en realidad era suyo.

El engaño de Karbaat se conoció luego de que un tribunal permitió que se publicaran los resultados de las pruebas de ADN. Aunque Karbaat murió hace dos años, el Tribunal de Distrito de Rotterdam dictaminó a principios de este año que las pruebas debían ser publicadas. Efectivamente, los documentos revelaron que el fallecido médico estaba vinculado genéticamente con hijos de los demandantes.

Según la prensa local, Joey Hoofdman, uno de los hijos de Karbaat producto de la inseminación antiética, aseguró que su madre se dirigió a la clínica con el esperma de su pareja (el hombre que Hoffdman pensaba que era su padre), sin embargo, el esperma utilizado finalmente fue el del médico. Por su parte, Tim Bueters, el abogado que respaldó la acusación de los 49 hijos de Karbaat, recibió con entusiasmo la decisión del juez.

Karbaat, que era considerado uno de los pioneros en el sector de la fertilización en los Países Bajos, se vio obligado a clausurar su clínica en 2009 luego de recibir acusaciones por falsificación de análisis de datos. En ese momento, se dijo que el médico superó el número máximo de niños que se permite por cada donante.

En abril del año 2017, Karbaat falleció a sus 89 años de edad. Tras la muerte, las autoridades confiscaron varios objetos personales y profesionales del médico que sirvieron para esclarecer aún más el caso, que a pesar de no tener un feliz término, aclara el panorama de los demandantes con respecto a su verdadero padre.

Este caso está lejos de ser el primero donde un médico estafa a sus pacientes para inseminar óvulos con su propio esperma. En 2018, Un médico en Indianápolis resultó ser el padre biológico de al menos 30 personas tras utilizar su propio esperma para inseminar a sus pacientes. Donald Clin, un médico retirado de 79 años, confesó haber inseminado a docenas de mujeres y haberles mentido sobre utilizar el esperma de sus esposos o donantes anónimos.