En cada eyaculación un hombre produce entre 40 y 1.200 millones de espermatozoides. Aproximadamente la mitad de ellos llevan un cromosoma X, mientras que la otra mitad lleva el cromosoma Y.

Esa proporción lleva a pensar que las probabilidades de que uno u otro fertilicen un huevo serían aproximadamente las mismas. Sin embargo, desde que se llevan registros, la naturaleza muestra un patrón diferente: por cada 100 bebés nacidos biológicamente femeninos, nacen 105 masculinos.

Proporciones sexuales

Esta máxima biológica se ha profundizado tanto en los demógrafos que la mayoría no se lo piensa dos veces antes de incluirla en las proyecciones sobre cómo las poblaciones cambiaran en el futuro. Pero un esfuerzo masivo para catalogar las relaciones sexuales al nacer, por primera vez para cada país, muestra que no se trata de una estrategia inteligente.

El análisis global realizado por el equipo de investigación muestra que las proporciones sexuales difieren significativamente de la norma histórica.

Al combinar décadas de datos de censos, respuestas de encuestas nacionales y registros de nacimientos para construir modelos estadísticos que permitieran estimar la relación sexual de nacimientos a través del tiempo, un equipo de investigadores descubrió que en la mayoría de las regiones del mundo, las proporciones sexuales difieren significativamente de la norma histórica.

El análisis de ese gran conjunto de datos permitió a los autores estimar que entre los años 1970 y 2017, dejaron de nacer alrededor de 23 millones de niñas.

Si bien China e India fueron responsables de la mayoría de los nacimientos femeninos desaparecidos, la investigación muestra tendencias similares en partes de Europa del Este, como Albania, Armenia y Montenegro, así como en la nación africana de Túnez.

Factores influyentes

Los investigadores explican cómo dos factores se confabulan para este desequilibrio. Por un lado, los hijos son muy apreciados en muchos de estos países; por otro lado, la fertilidad y, por lo tanto, el tamaño de la familia en la mayor parte del mundo ha disminuido significativamente durante décadas. Estos factores pueden persuadir a los padres interrumpir los embarazos de fetos femeninos, siempre que las posibilidades técnicas y la aceptación social estén presentes.

De acuerdo a las estimaciones, en los últimos 50 años alrededor de 23 millones de niñas han dejado de nacer.

En China e India, estos incentivos junto con el excedente natural del cinco por ciento de nacimientos masculinos, han dado lugar a 50 millones de niños y hombres menores de 20 años.

Esta tendencia ya refleja consecuencias en China, donde se registra un número cada vez mayor de enfermedades mentales en hombres jóvenes que no tienen perspectivas de matrimonio.

Aunque en la mayoría de los países el exceso de nacimientos masculinos está disminuyendo, países como Corea del Sur y Georgia han vuelto a su valor natural, en China, donde el excedente de niños es más pronunciado, la situación está mejorando, aunque no al ritmo esperado por las autoridades, principalmente porque hay muy pocas mujeres en edad fértil.

Los resultados de esta investigación, señalan los autores, brindan una visión sin precedentes de cómo los valores sociales pueden desviar las leyes de la naturaleza.

Referencia: Systematic assessment of the sex ratio at birth for all countries and estimation of national imbalances and regional reference levels. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1812593116