Cuando las personas intentan ganar o perder peso, enfocan su atención hacia las calorías, una medida de la energía almacenada en los alimentos o en los tejidos del cuerpo. Las recomendaciones típicas para perder peso se centran en comer menos calorías o usar más calorías almacenadas a través de la actividad física.

Algunos alimentos se han vuelto populares en las dietas para bajar de peso porque supuestamente tienen una carga calórica negativa, lo que significa su consumo hace que se pierdan calorías.

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Evaluando la carga calórica

La teoría detrás de la carga calórica negativa es que algunos alimentos tienen un contenido de calorías (energía) más bajo que la cantidad de energía que se necesita para digerir y absorberlos en el cuerpo.

Aunque el estudio muestra que no existen los alimentos con carga calórica negativa, su consumo podría ayudar a perder peso.

Esto suena plausible, en teoría. Pero en realidad, incluso los alimentos más bajos en calorías contienen más calorías de las necesarias para descomponerlas y absorberlas en el cuerpo.

Alimentos como el apio, el pomelo, el brócoli, los tomates y el pepino se han promocionado como alimentos con estas propiedades, pero de acuerdo a los resultados de una reciente investigación, los llamados alimentos de calorías negativas no son más que una fantasía popular.

Para el estudio, los investigadores realizaron una serie de pruebas en un lagarto conocido como dragón barbudo (Pogona vitticeps), que aunque no está exactamente cerca del árbol evolutivo de las personas, tienen algunas cosas en común: son omnívoros, tienen un tracto gastrointestinal y un proceso digestivo similar al de los mamíferos.

Los investigadores utilizaron máquinas especiales para determinar la tasa metabólica de los animales, así como la cantidad de energía que usaban para digerir y absorber las comidas de apio crudo cortado en cubitos que se les suministró.

Estos datos revelaron que incluso el apio, uno de los alimentos mayormente promocionado como negativamente calórico, proporcionaba más energía de la  necesitada para su digestión

En promedio, las lagartijas utilizaron aproximadamente el 33 por ciento de las calorías de la comida para la digestión, y aproximadamente el 43 por ciento se excretó. Eso significaba que los animales conservaban alrededor del 24 por ciento de la energía de la comida.

Presupuesto negativo

Si bien el estudio se realizó en lagartijas, los autores expresan que si las pruebas se realizaran en personas, probablemente se obtendrían resultados similares.

Algunos alimentos se han vuelto populares en las dietas para bajar de peso porque supuestamente tienen una carga calórica negativa.

Aunque el estudio analizó solo un alimento en un tipo de animal, los investigadores hicieron algunas suposiciones para estimar la ganancia (o pérdida) neta de energía que podría ocurrir en las personas si consumían 10 alimentos que con frecuencia se les refiere como de calorías negativas. Además del apio, estos alimentos incluían brócoli, manzanas, zanahorias, toronjas, tomates, pepinos, sandías, lechugas de hoja verde y arándanos.

Aun utilizando estimaciones muy conservadoras, los investigadores calcularon que las personas retendrían alrededor del 19 al 50 por ciento de las calorías de estos alimentos.

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Aunque técnicamente no existen alimentos de carga calórica negativa, comerlos podría ayudar a perder peso. Esto se debe a que, al tener un bajo presupuesto calórico, no hacen mella en las necesidades diarias de calorías.

Es por esto que los investigadores sugieren referirse a estos alimentos como alimentos de “presupuesto negativo”, ya que consumirlos favorecerá una carga diaria negativo de calorías, y por lo tanto, favorecerían la pérdida de peso.

Referencia: Negative calorie foods: An empirical examination of what is fact or fiction. BioRxiv, 2019. https://doi.org/10.1101/586958

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