Debido a que los comportamientos establecidos en las primeras etapas de la vida suelen proyectarse hasta la edad adulta, resulta imperativo ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables en cuanto a la alimentación, actividad física y conductas adecuadas en lo que respecta al tiempo de interacción con dispositivos electrónicos.

Investigaciones muestran que estos comportamientos tienen un gran impacto en el riesgo de una persona a padecer enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular.

Investigación muestra que los suplementos nutricionales no mejoran la salud cardíaca

Padres como modeladores

Aunque este es un tema que buena parte población entiende, los datos sugieren que el 70 por ciento de los niños de cuatro a ocho años no consumen la cantidad recomendada de porciones de frutas y verduras, y cerca del 80 por ciento de los niños de tres a cuatro años exceden las recomendaciones de tiempo de pantalla.

Se han realizado esfuerzos para identificar estrategias efectivas que promuevan la participación de los padres en el cuidado de los niños.

Investigaciones de salud familiar han encontrado que el modelado por parte de los padres, no de las madres, en la ingesta de alimentos saludables estaba asociado con una dieta más saludable entre sus hijos, lo que apunta al papel único de los padres.

En complemento, estudios internacionales de investigación han encontrado asociaciones entre los hábitos de alimentación y actividad de los padres y los de sus hijos, lo que sugiere la importante influencia de los modelos de roles de los padres.

Si bien en los últimos tiempos se ha registrado una creciente participación de los hombres, las mujeres siguen siendo responsables de la mayoría del trabajo doméstico y familiar, y eso incluye el cuidado de los niños.

Promoviendo hábitos saludables

A pesar de la importancia del rol modelador de los padres, estudios han comprobado su baja participación como promotores en el desarrollo de comportamientos y hábitos saludables de sus hijos, y por lo tanto, se deben impulsar medidas que estén orientadas a revertir esta tendencia.

Los comportamientos establecidos en las primeras etapas de la vida suelen proyectarse hasta la edad adulta.

En tal sentido, se han realizado esfuerzos orientados a identificar estrategias efectivas que promuevan la participación de los padres en el cuidado de los niños, y de ese modo impulsar su rol modelador.

Hacer esto al menos dos horas a la semana podría hacerte más saludable

Al incluir solo a las madres en los esfuerzos de promoción de la salud, se podría inadvertidamente reforzar prácticas y normas de género no equitativas; por ejemplo, la noción de que proporcionar alimentos saludables es “trabajo de mujeres”.

Además, podría resultar en intervenciones familiares menos efectivas, ya que es menos probable que las familias implementen y mantengan cambios de comportamiento que refuercen estas desigualdades.

Referencias:

Influence of parents’ physical activity levels on activity levels of young children. The Journal of Pediatrics, 1991. https://doi.org/10.1016/S0022-3476(05)80485-8

Food parenting practices and their association with child nutrition risk status: comparing mothers and fathers. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism, 2017. https://doi.org/10.1139/apnm-2016-0572

Meeting Report on the Conference on Fathers’ Role in Children’s Weight‐Related Behaviors and Outcomes. Obesity, 2019. https://doi.org/10.1002/oby.22396

Más en TekCrispy