Un nuevo estudio realizado por investigadores del Imperial College London, en el Reino Unido, ha revelado que las personas que llevan un estilo de vida activo tienen mayores posibilidades de que sus nervios dañados se regeneren tras una lesión en la columna.

Los resultados del estudio provienen del análisis de las lesiones en la médula espinal de un grupo de ratones y ratas, en el que los científicos encontraron un método para reparar las fibras nerviosas de los animales. Para ello, hicieron que el entorno de los ratones fuese mucho más activo, incorporando en juguetes, ruedas para ejercicios y ‘compañía’, lo que hizo más probable la regeneración de sus nervios dañados tras una lesión de médula espinal.

Asimismo, los científicos administraron un medicamento a los ratones que tiene como objetivo ‘reprogramar’ las células nerviosas para su posterior regeneración. A pesar de que este trabajo aún requiere de más investigación, los resultados abren una posibilidad ‘optimista’ para probar la conexión entre el estilo de vida activo con la recuperación de los nervios tras una lesión de columna vertebral. Además, despeja el camino para realizar ensayos clínicos en pacientes humanos.

Con motivo del anuncio, Simone Di Giovanni, profesora del Departamento de Medicina del Imperial College, afirmó:

La evidencia anecdótica sugiere que las personas con un estilo de vida activo pueden recuperarse en mayor medida después de la lesión de la médula espinal que las que son menos activas. Nuestros estudios respaldan estos hallazgos. Por lo que hemos visto, es casi como si las células nerviosas estuvieran ‘preparadas’ para la regeneración y el crecimiento, lo que se suma a esta recuperación mejorada.

Los investigadores descubrieron que la estimulación de las células nerviosas mediante el enriquecimiento ambiental previo a la lesión permite facilitar la regeneración de las fibras nerviosas, lo que conlleva a cambios que hacen que el nervio sea más propenso a regenerarse.

Por otra parte, agregaron que el estudio fue limitado, debido a que los resultados datan de roedores con daño medianamente controlado en sus columnas. Sin embargo, aseguran que en investigaciones posteriores con animales más grandes, el medicamento puede migrar a etapas superiores y registrar mejores resultados.

Referencia: Thomas Hutson et al. ‘Cbp-dependent histone acetylation mediates axon regeneration induced by environmental enrichment in rodent spinal cord injury models. Science Translational Medicine, 2019 DOI: 10.1126/scitranslmed.aaw206