Hace casi 16 años, un grupo de arqueólogos que investigaban en el interior en la isla de Flores, en Filipinas, hallaron los restos de una especie antigua de humanos desconocida hasta ese momento. Ahora, la historia se ha repetido en el país asiático, y es que un nuevo grupo de expertos que exploraba la Cueva del Callao encontró una nueva especie que se ha unido al árbol genealógico de los humanos.

El descubrimiento formó parte de una investigación publicada en la revista Nature, que describe la misteriosa especie y que plantea nuevas interrogantes sobre la posible evolución de más especies humanas en otras islas de Filipinas.

En concreto, el equipo encontró 12 fósiles, incluyendo dientes, un par de huesos de dedos de manos, dos huesos de los dedos de los pies y una parte de un hueso de pierna. Algunos de los dientes encontrados datan de hace 50,000 años. La evidencia recopilada permitió a los investigadores afirmar que la nueva especie, conocida como Homo Luzonensis, es particularmente pequeña, incluso más diminuta que la polémica especie ‘Hobbit’ que se descubrió en la isla filipina de Flores en el año 2004.

Las primeras pruebas de humanos antiguos en la zona de Luzón se hicieron presentes en 2007, cuando Florent Detroit, del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, y Armand Salvador Mijares, investigador de la Universidad de Filipinas, descubrieron restos fósiles humanos de 67,000 años de edad.

Luego, en 2016 surgieron rumores de que Detroit y Mijares habían hallado más restos fósiles y que lucían demasiado antiguos para ser atribuidos a un Homo Sapiens. Pero el nuevo estudio, también liderado por estos arqueólogos, ha confirmado este rumor. Esto quiere decir que los huesos tienen casi la misma edad que  varios de los restos de humanos ‘hobbits’ que se econtraron a 3,000 kilómetros al sur de Flores en el año 2004.

Sin embargo, William Jungers, investigador de la Universidad de Stony Brook que también participó en el descubrimiento, aseguró que las características de los nuevos fósiles proporcionan evidencia suficiente para afirmar que se trata de una especie diferente. Jungers  explicó que los dientes encontrados son extremadamente pequeños, en comparación con las poblaciones de humanos recientemente encontradas en Filipinas cuyos cuerpos son bastante pequeños.

En caso de que Homo Luzonensis sea aceptada como una especie válida por la comunidad científica, el siguiente paso será investigar su ascendencia. Al igual que lo ocurrido con el descubrimiento de la especie hobbit de las Flores, existen dos alternativas:

  • Homo Luzonensis es una especie que evolucionó a partir de una especie humana avanzada, como el Homo Erectus.
  • Homo Luzonensis descendió de un antiguo hominin parecido al Australopithecus afarensis, mejor conocido como Lucy.

En caso de que sea esta última opción, se trata de un hecho polémico, ya que la especie es conocida únicamente en África. Es posible que este nuevo descubrimiento permita intensificar la búsqueda de especies de humanos extintas en islas aledañas. Una gran cantidad de arqueólogos se han atrevido a especular en torno a la incapacidad de los humanos antiguos para construir embarcaciones y cruzar los océanos por simple curiosidad. En este sentido, han sugerido que es mucho más probable que las especies más primitivas llegaran a estas islas primitivas impulsadas por tormentas en sus costas nativas.

Por ello, es muy probable que estos pequeños humanos se hayan visto obligados a migrar a otras islas cercanas y aislarse del resto de la humanidad para finalmente convertirse en una nueva especie.

Referencia: A new species of Homo from the Late Pleistocene of the Philippines. Naturevolume 568, pages181–186 (2019). DOI: https://doi.org/10.1038/s41586-019-1067-9