Aunque la gripe puede parecer una condición relativamente inocua, en realidad es responsable de un número significativo de muertes a nivel mundial, una realidad que ha llevado a los investigadores a profundizar en los factores que puedan aumentar el riesgo de contagio, agravar la enfermedad u obstaculizar la eficacia de las vacunas contra la enfermedad.

En este sentido, los resultados de una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad estatal de Michigan (MSU), muestran que un aditivo muy común en los alimentos procesados podría debilitar la respuesta inmunológica del cuerpo en la lucha contra el virus de la influenza.

Comprobando el efecto

El aditivo alimentario, que lleva el nombre de butilhidroquinona terciaria (tBHQ), es un antioxidante sintético que evita que los aceites y las grasas de los alimentos se deterioren a través de la oxidación.

Los investigadores encontraron que el aditivo ralentizó la respuesta del sistema inmunológico ante la gripe.

Este aditivo suele estar presente en la carne congelada, especialmente en los peces y otros frutos del mar, los aceites de cocina, las galletas saladas y los alimentos fritos, entre otros.

Para ver cómo tBHQ afectó a la vacuna contra la gripe, los investigadores realizaron un experimento en ratones en el que se introdujo el aditivo en sus dietas.

Durante el transcurso del estudio, los investigadores evaluaron las células T de los ratones y determinaron si el aditivo estaba obstaculizando su papel en combatir la infección.

El estudio reveló que el aditivo tBHQ jugó un papel bastante importante en la capacidad de los ratones para combatir la gripe, a pesar de haber recibido la vacuna contra la gripe.

Los investigadores encontraron que el aditivo ralentizó el sistema inmunológico, ya que las células T no pudieron atacar el virus de la gripe tan rápido como lo habían hecho antes, lo que obligó a los ratones a experimentar toda la fuerza de la gripe.

Respuesta inmunológica afectada

Como expresa el doctor Robert Freeborn, académico en el Departamento de Toxicología y Farmacología de la MSU y autor principal de la investigación:

“En general, vimos una cantidad reducida de células T CD8 en los pulmones y una reducción en la cantidad de células T CD4 y CD8 que pudieron identificar el virus de la gripe en los ratones que fueron expuestos a tBHQ. Estos ratones también tenían inflamación generalizada y producción de moco en sus pulmones”.

Virus de la influenza.

Los investigadores también encontraron que tBHQ comprometió el sistema inmunológico de los ratones de tal manera que no pudieron determinar cómo combatir el virus de la gripe, lo que provocó una racha más prolongada de la enfermedad.

Esto, explican los investigadores, sugiere que el aditivo interfiere con la llamada “respuesta de memoria” que ayuda al sistema inmunológico a combatir una segunda infección.

En el futuro, los investigadores esperan que los consumidores estén más conscientes de cómo sus dietas pueden afectar su probabilidad de contraer la gripe.

Referencia: The Immune Response to Influenza is Suppressed by the Synthetic Food Additive and Nrf2 Activator, tert-butylhydroquinone (tBHQ). Experimental Biology, 2019. https://bit.ly/2UNgJv7

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