Si has sufrido una jaqueca ocasional o un dolor muscular, es probable que hayas tomado paracetamol para aliviar el dolor. Sin embargo, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Ohio ha revelado un efecto secundario inesperado para este fármaco. Además de eliminar el dolor de cabeza u otra dolencia física, el paracetamol también puede influir en nuestro sentido de la empatía con otras personas.

Según la Asociación de Productos para el Consumidor de EE.UU., el también llamado acetaminofén es el componente farmacológico más común en el país norteamericano. Semanalmente, cerca de 52 millones de personas toman medicamentos que contienen paracetamol en EE.UU.

A través de un comunicado de prensa, Dominik Mischkowski, coautor del estudio y Ph.D de Ohio State, afirmó:

La investigación muestra que el paracetamol puede tener efectos psicológicos, pero los efectos sociales todavía no se han investigado.

Esta no es la primera investigación que sugiere que este fármaco tiene un impacto que va más allá de aliviar molestias físicas. Anteriormente, estudios han demostrado que el paracetamol tiene la capacidad de atenuar las emociones positivas y negativas de los consumidores. Ahora, esta investigación ha encontrado que sus efectos pueden extenderse a nuestro sentimiento de empatía con los demás.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores realizaron diversos experimentos que probaron el efecto del paracetamol en la capacidad de los participantes de sentir el ‘dolor’ de otros. En la primera de las pruebas participaron 80 estudiantes de la Universidad de Ohio. A la mitad de ellos se les administró un líquido que estaba compuesto de 1,000 mg de acetaminofén y la otra mitad de los participantes probaron una solución que no contenía el fármaco.

Luego de una hora de espera para que el medicamento surtiera efecto, los participantes leyeron ocho cuentos cortos en los que alguien experimentó algún tipo de dolor. En uno de los cuentos, una persona sufrió una herida con un cuchillo que llegó hasta sus huesos. En otro, el protagonista sufrió la muerte de un ser querido.

Posteriormente, se les pidió a los participantes que clasificaran el nivel de dolor de las personas, donde 1 significa que no hubo dolor, y 5 como el peor dolor posible. Los resultados revelaron que los participantes que tomaron paracetamol clasificaron el dolor como menos grave que el grupo que no recibió la dosis del medicamento.

En otra de las pruebas, donde intervinieron 114 estudiantes, se les pidió a los participantes que calificaran explosiones de ruido en una escala del 1 al 10, desde ‘nada molesto’ a ‘extremadamente desagradable’. Los resultados mostraron que los que consumieron paracetamol calificaron las explosiones como menos desagradables, no solo para ellos sino también para los demás.

En la segunda etapa de los experimentos, los participantes socializaron y se conocieron por un breve período de tiempo. Luego, los expertos les hicieron imaginarse un juego donde participaban tres de las personas que conocieron. En el juego, dos de los participantes se encargaron de excluir al tercero. A los participantes se les pidió que calificaran el nivel de dolor que sintió la persona excluida. De nuevo, los que tomaron paracetamol calificaron el dolor como ‘no tan grave’, a diferencia de los que no tomaron el medicamento.

Estas pruebas llevaron a los investigadores a concluir que, cuando tomamos paracetamol, podemos sentir una reacción emocional menor si vemos a alguien sufriendo dolor. A pesar de que se requieren más estudios para precisar el mecanismo detrás de esta reacción, los autores consideran que en este efecto se ven involucrados los niveles neuroquímicos del cerebro.

Referencia: Dominik Mischkowski et al, A Social Analgesic? Acetaminophen (Paracetamol) Reduces Positive Empathy, Frontiers in Psychology (2019). DOI: 10.3389/fpsyg.2019.00538