Mientras Slack se prepara para completar su transición entre una nueva empresa a un empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York, se encuentra lidiando con temas muchos más complejos que en otras oportunidades han impactado otros grandes de la tecnología como Google y Facebook.

En su momento, Google y Facebook procedieron a eliminar sus políticas de arbitraje forzoso tras recibir reclamos de asalto y agresión sexual por parte de sus empleados. Dichas políticas mantenían los reclamos por fuera de los tribunales y los dejaba dentro del control de los empleadores.

Por lo mismo, Slack –compañía que se valora en $7.1 mil millones– confirmó a Yahoo Finance que se habían sumado a las compañías que habían terminado con la política de arbitraje obligatorio. Sin embargo, esto ha sido un hecho desde el pasado mes de noviembre.

Un portavoz de la compañía comentó a Yahoo Finance que la política se había cambiado el año pasado para otorgarles a los empleados la posibilidad de litigar por motivos de acoso. “Creemos que permitir esta elección es lo mejor para los empleados y para Slack en general”, afirmó, asimismo, aseguró que el objetivo de la empresa es dejar bien en claro a sus empleados que tienen opciones.

Decisión importante para una compañía inclusiva

Desde el siempre Slack se ha mantenido a la vanguardia en comparación a otras empresas por la notable participación de las mujeres como parte de la comunidad de empleados de la compañía. Por ejemplo, el 45% de la fuerza laboral a nivel global de Slack está compuesta por el género femenino, y, el 34% de los empleos técnicos y el 31% del liderazgo, también.

En cambio, en compañías gigantes como Google, Facebook y Microsoft las mujeres ocupan entre el 19% y el 28% de las posiciones de liderazgo, y, entre el 19% y el 20% en los roles técnicos, según las cifras más recientes de las empresas que expone The Atlantic.

Por lo mismo, para una compañía que es reconocida por su diversidad e inclusión, y que además hace tanto énfasis en los temas de empatía, la indecisión sobre ponerle fin o no a la práctica del arbitraje forzoso podría encontrarse contradictoria, y en resumen nada positivo para la identidad de la marca.

Tarde pero seguro

Cuando el cofundador y director de tecnología de Slack, Cal Henderson, se presentó en ‘Breakouts’ de Yahoo Finance en diciembre, este aseguró que la compañía aun requería que los empleados renunciaran al derecho de demandar o participar en alguna demanda colectiva por motivos de acoso. “Todavía estamos viendo nuestras políticas internas y cómo queremos evolucionarlas, pero estamos muy enfocados en hacer de Slack un lugar donde todas las personas puedan prosperar”, afirmó.

Sin embargo, muchos desconocían que los cambios internos se estaban realizando desde el mes previo a la entrevista. Sucedió que la compañía estaba finiquitando algunos asuntos de implementación, por lo que prefirieron no comentarlo externamente.

No obstante, a pesar de que muchas empresas se han unido a la reciente tendencia de ponerle fin al arbitraje forzoso, este sigue siendo una realidad para muchos trabajadores americanos y por la misma razón se ha convertido en una práctica “normal” sin importar el campo de laboral.

Lamentablemente, el arbitraje forzoso se ha convertido en una especie de mecanismo para silenciar a los trabajadores y evitar que se presenten a tribunales, lo que podría costarle mucho dinero a las compañías.