El trastorno de los síntomas somáticos (SSD, por sus siglas en inglés) ocurre cuando una persona siente una ansiedad extrema por los síntomas físicos, como el dolor o la fatiga. Una persona con SSD tiene pensamientos, sentimientos, comportamientos excesivos y desproporcionados con respecto a esos síntomas que llegan a interferir con la vida diaria.

Las personas con SSD tienen altos índices de depresión y ansiedad, una calidad de vida deteriorada y una mayor frecuencia de visitas al médico, las cuales conducen a grandes cargas de atención médica.

Aunque ha habido avances en el estudio de pacientes con SSD, no se han establecido biomarcadores para identificar a los pacientes con este trastorno, y la neurobiología subyacente de la condición aún no está clara.

Una mejor comprensión

Pero de acuerdo a los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad Chung-Ang en Seúl, Corea del Sur, las alteraciones en la conectividad funcional del cerebro pueden ayudar a comprender los cambios neurobiológicos que conducen al trastorno de los síntomas somáticos.

El estudio reveló una mayor conectividad funcional en los pacientes con trastorno de síntomas somáticos.

Los resultados de la investigación proporcionan una comprensión más profunda de cómo la conectividad dentro y entre las redes cerebrales puede diferir en personas con SSD, en comparación con controles sanos.

El estudio incluyó a 18 pacientes con SSD, 13 mujeres y 5 hombres, con una edad promedio de 47 años, 7 de los cuales fueron clasificados como el subtipo de “dolor predominante” de la SSD, y 20 controles sanos que sirvieron de control.

Usando resonancia magnética funcional (IRMf), los investigadores evaluaron la conectividad funcional (interacciones y actividad sincronizada) entre diferentes áreas del cerebro en pacientes con SSD y la compararon con los sujetos controles.

Las imágenes de IRMf se analizaron para explorar conexiones dentro y entre cuatro redes cerebrales previamente definidas con funciones especializadas.

Los investigadores encontraron que dentro de tres de las cuatro redes cerebrales estudiadas, la conectividad funcional fue mayor en los pacientes con SSD, en comparación con los controles sanos.

Conexiones funcionales

Específicamente, la SSD estaba relacionada con conexiones funcionales entre la red sensoriomotora, involucrada en el procesamiento de información somatosensorial y la planificación de tareas motoras (movimiento); y la red de atención, involucrada en la detección e integración de estímulos emocionales y sensoriales.

El trastorno de los síntomas somáticos ocurre cuando una persona siente una ansiedad extrema y potencialmente incapacitante por los síntomas físicos.

En base a esta interacción, la SSD puede estar relacionada con cambios en el procesamiento sensorial del dolor y otros síntomas, que están influenciados por el procesamiento emocional (afectivo).

De acuerdo con los autores, los pacientes con SSD también pueden tener un “etiquetado magnificado de la intensidad del dolor” y una mayor atención al “componente afectivo o desagradable del dolor físico”.

Los hallazgos de este estudio muestran un aumento de las conexiones funcionales dentro y entre ciertas redes cerebrales en personas que viven con SS, y estas alteraciones en la conectividad funcional del cerebro pueden aportar nuevos conocimientos sobre la neurobiología subyacente de esta afección.

Referencia: Brain Functional Connectivity in Patients With Somatic Symptom Disorder. Psychosomatic Medicine, 2019. http://dx.doi.org/10.1097/PSY.0000000000000681