El congresista colombiano Mauricio Toro presentó a través de su cuenta de Twitter un proyecto de ley que aspira a regular las operaciones de las casas de cambio de criptomonedas en el país.

En este sentido, la comunidad colombiana, así como los expertos de la materia, podrán enviar su retroalimentación referente a dicho proyecto desde ahora hasta el próximo 8 de abril, según aclaró en la publicación.

Entre los aspectos más destacados del proyecto de ley, se incluye la creación de un “Registro Único de Plataformas de Intercambio de Criptoactivos (RUPIC)”, una base de datos electrónica bajo la jurisdicción de la Cámara de Comercio.

Dicho registro tendrá la función de monitorear y verificar las operaciones de aquellas compañías que ofrezcan servicios de intercambio y comercialización de activos digitales, así como sus credenciales o cualquier información de interés para sus usuarios y las autoridades pertinentes.

De esta forma, las compañías deberán comparecer ante esta autoridad y registrarse en el territorio colombiano, u operar como una sucursal de una empresa trasnacional.

Asimismo, el proyecto contempla que todas las compañías que quieran operar como criptobolsas en territorio cafetero deberán contar con un sistema de seguridad de primer nivel aprobado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), cumpliendo con procedimientos estrictos antilavado de dinero (AML, por sus siglas en inglés) y Know-Your-Customer (KYC).

Por otra parte, también queda establecido que los exchanges no podrán realizar movimientos de los fondos de sus usuarios sin previa autorización expresa de los mismos, así como tampoco podrán ofrecer intereses por concepto de mantenimiento de fondos de los usuarios en las plataformas.

En consecuencia, Colombia pretende dar un paso al frente en términos de regulación y adopción de los criptoactivos, algo que vale la pena destacar en el contexto latinoamericano si se compara con países como Chile o Brasil.

No obstante, la centralización que propone la ley es un tema de interés para la comunidad cripto del país caribeño, así como la posible injerencia que podría tener un ente gubernamental como el MinTIC.