Un juez canadiense ordenó incautar aproximadamente 1.4 millones de dólares en Bitcoin (BTC) de la computadora de un vendedor de drogas como parte de una investigación criminal.

El miércoles pasado, la jueza Jane Kelley ordenó que los 281.41 BTC se entregaran al Fiscal General tras conseguir evidencia de que Matthew Phan había utilizado estas criptomonedas para financiar la compra de un arma y narcóticos ilegales en la dark web.

De acuerdo con el Toronto Star, Phan se declaró culpable de tratar de importar un arma y poseer distintas sustancias ilegales, incluyendo PCP, ketamina y cocaína en diciembre del año pasado.

En una audiencia en febrero, Phan argumentó que debería poder conservar la mitad delos fondos, considerando que no todos habían sido utilizados para fines ilícitos y asegurando que alguna porción de los mismos provenía de la compra y venta de oro y la venta de criptomonedas en casas de cambio.

La jueza aseguró que no dudaba de los alegatos de Phan, pero igualmente decidió rechazar la evidencia en la que explicaba por qué tenía un monto tan grande de Bitcoin.

“Existe evidencia que sugiere que el Sr. Phan estaba utilizando los mercados oscuros para comprar objetos ilegales como armas de fuego y silenciadores. Queda claro gracias a la búsqueda de evidencia, particularmente en su condominio, que estaba conduciendo una gran operación de venta ilegal de narcóticos”.

El sospechoso, que aún espera su sentencia, podrá conservar únicamente US$ 36,371 (7.23 BTC), el monto que la jueza no pudo vincular a ningún tipo de actividad criminal.

La policía registró originalmente su computadora en 2015. En ese entonces, los 288 BTC de Phan valían alrededor de US$ 65,885 y su valor sobrepasó la marca de los 5 millones de dólares a fines de 2017.

Esta no es la primera oportunidad en la que sucede algo por el estilo, pues tan solo hace una semana, el FBI logró incautar hasta 4 millones de dólares provenientes del narcotráfico en la dark web.

De esta forma, si bien el pseudo anonimato de las criptomonedas dificulta su rastreo, los cuerpos de seguridad continúan desarrollando métodos para aprehender a aquellos que las utilicen para fines ilícitos.