Un grupo de hackers de cuello blanco ha encontrado la forma de engañar al Autopilot de un Tesla Model S para que conduzca por el carril equivocado, utilizando simplemente pegatinas dispuestas estratégicamente sobre la carretera.

Los investigadores de élite del grupo Keen Labs, considerada como una de las firmas de seguridad más importantes del mundo, crearon dos tipos de ataque para propiciar el fallo en la tecnología de reconocimiento de canales de carretera del Autopilot de Tesla.

En primer lugar, los expertos buscaron alterar las marcas de los canales incorporando varios parches a la línea del carril para confundir al software. A pesar de que el resultado fue satisfactorio, la forma que tenían los parches hacía que fuese imposible implementarlos en el mundo real.

Por ello, los investigadores crearon una especie de ‘canal falso’, de forma que el Autopilot del Model S detectara un canal donde solo hubiese tres pequeños y discretos cuadrados dispuestos estratégicamente sobre la carretera. En este sentido, luego de dejar las pegatinas en una intersección, los investigadores intentaron engañar al software para que detectara que las pegatinas definían la continuación del carril derecho. Durante las pruebas en una pista, la teoría se demostró correctamente, ya que Autopilot movió el coche hacia el carril de la izquierda.

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A través de un informe de investigación, Keen Labs explicó:

Nuestros experimentos demostraron que esta arquitectura tiene riesgos de seguridad y el reconocimiento de carril inverso es una de las funciones necesarias para la conducción autónoma en carreteras no cerradas (…) En la escena que construimos, si el coche sabe que el carril falso está apuntando al carril inverso, debería ignorar este carril falso y luego podría evitar un accidente de tráfico.

Esta no es la primera vez que los investigadores de Keen Labs exponen los problemas de seguridad en los sistemas de conducción de los coches de Tesla. En 2016, los investigadores encontraron una manera de controlar los frenos de un coche de la compañía de manera remota.

La respuesta de Tesla ante el nuevo informe de Keen Labs no se hizo esperar, y un portavoz de la compañía declaró a Forbes que las fallas vinculadas al control del volante fueron abordadas antes de que los investigadores se pusieran en contacto con la compañía. Con respecto a los demás fallos detectados, el portavoz dijo que las pruebas se realizaron en escenarios poco realistas.

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