A principios del año 2011 en Shark Bay, Australia, debido al calor prolongado, durante más de dos meses la temperatura del agua fue 4 grados superior al promedio anual. Se sabe que la ola de calor condujo a una muerte masiva de  los pastos marinos, pero una reciente investigación reveló un efecto preocupante en la población de delfines.

Los investigadores encontraron que las altas temperaturas oceánicas incidieron negativamente en las tasas de supervivencia y reproducción en las poblaciones de delfines, un hallazgo que sugiere que los mamíferos marinos pueden verse más afectados por el cambio climático de lo esperado.

Olas de calor

Un equipo de investigadores de la Universidad de Zúrich decidió estudiar los efectos del calor anormal en la población de delfines que viven en la bahía, los cuales se consideran un punto de referencia local.

Se espera que en el futuro próximo las olas de calor ocurran con mayor frecuencia, y esto es una señal alarmante para los ecosistemas marinos.

Para ello, utilizaron los datos de observaciones constantes de delfines en el periodo 2007-2017. Durante este tiempo, en un área de aproximadamente 1.500 kilómetros cuadrados se realizaron más de cinco mil observaciones de grupos de delfines.

Los investigadores descubrieron que la ola de calor del 2011 redujo las tasas de supervivencia de la población de delfines de la bahía en un 12 por ciento y provocó que las hembras parieran menos terneros durante al menos seis años después del evento.

Además, la tasa de natalidad de los delfines disminuyó en un 31,6 por ciento, y este efecto se mantuvo durante todo el período de observación.

Los autores sugieren que esto puede deberse, por ejemplo, a una mayor mortalidad de delfines recién nacidos, anormalidades en el comportamiento de los padres o un inicio tardío de la pubertad, pero hasta el momento no se ha podido estudiar en detalle las causas de la disminución de la tasa de natalidad.

No solo en la base, también en la cima

Para los autores del estudio estos resultados muestran cómo los períodos de calentamiento anormal del agua pueden afectar a los organismos vivos no solo en la base, sino también en la parte superior de las cadenas alimenticias.

La ola de calor redujo las tasas de supervivencia de la población de delfines de la bahía en un 12 por ciento y la tasa de natalidad disminuyó en un 31,6 por ciento.

Según los científicos, a medida que cambia el clima por efecto del calentamiento global antropológico, tales olas de calor ocurrirán con mayor frecuencia, y esto es una señal alarmante para los ecosistemas marinos.

Los océanos más cálidos contienen menos oxígeno, lo que puede causar la muerte masiva de peces. Los corales, hogar de muchos peces y otras criaturas marinas, también son extremadamente sensibles a las altas temperaturas, como se evidenció en las olas de calor que se produjeron entre los años 2016 y 2017, responsables de la desaparición de cerca de la mitad de los corales en la Gran Barrera de Coral.

Referencia: Long-term decline in survival and reproduction of dolphins following a marine heatwave. Current Biology, 2019. https://doi.org/10.1016/j.cub.2019.02.047