El más reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) indica que las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) aumentaron el año pasado a un ritmo alarmante.

El Informe revela que el uso de la energía aumentó en todo el mundo en aproximadamente un 2,3 por ciento en los últimos 12 meses, lo que representa el aumento más rápido en la última década.

Crecimiento preocupante

La demanda, que ha sido impulsada en gran medida por el crecimiento de las economías, se satisface con varias fuentes de energía, incluidas las alternativas renovables, pero de acuerdo con la AIE, los combustibles fósiles aportan el 70 por ciento de esa demanda eléctrica.

El uso renovado de petróleo, gas y carbón atenta contra los objetivos del Acuerdo Climático de París, los cuales parecen estar cada vez más fuera de alcance.

En el año 2018 se produjo la asombrosa cantidad de 33,1 gigatones de CO2 relacionado con la energía. Esto es un aumento del 1,7 por ciento con respecto a la cifra registrada en 2017, y pone al mundo en una duda cada vez mayor por alcanzar el recorte del 28 por ciento en las emisiones de CO2 que necesitamos para el 2025, una meta que pretende frenar el cambio climático global.

China, la India y los Estados Unidos fueron responsables del 85 por ciento del aumento de las emisiones relacionadas con la energía.

El informe destaca que el crecimiento en Asia es particularmente preocupante, ya que las plantas de carbón relativamente nuevas contribuyen a impulsar la producción de emisiones.

La edad de las plantas de carbón es importante, ya que pueden estar operativas otros 40 años o más, por lo que su potencial para seguir produciendo CO2 y otros gases de efecto invernadero sigue siendo una preocupación.

Objetivos fuera de alcance

Estados Unidos se une a China para tener el mayor aumento en la demanda de petróleo con un incremento del 1,3 por ciento en 2018. La demanda de gas natural de los Estados Unidos se disparó otro 10 por ciento, el equivalente a la cantidad total de gas natural utilizado por el Reino Unido en todo el año.

El Informe de la AIE revela que el uso de la energía aumentó en todo el mundo en aproximadamente un 2,3 por ciento en los últimos 12 meses.

Una proporción significativa de ese pico de gas natural se obtuvo a través del fracking, a pesar de las preocupaciones del público en general por su impacto ambiental.

Sin embargo, hubo algunos aspectos positivos en este informe, y es importante reconocerlos. Por ejemplo, el desarrollo de energía solar aumentó un 30 por ciento, mientras que la generación de energía eólica aumentó un 12 por ciento. En conjunto, las alternativas de energía renovables vieron un aumento de 4 por ciento.

Las principales conclusiones de este informe son relativamente simples. Una de ellas es que el mercado asiático, aunque persigue las energías renovables, todavía utiliza mucho los combustibles fósiles.

A esto hay que añadir que el uso renovado de petróleo, gas y carbón por parte de los gigantes energéticos atentan claramente contra los objetivos del Acuerdo Climático de París, los cuales parecen estar cada vez más fuera de alcance.

Referencia: Global Energy & CO2 Status Report. International Energy Agency, 2019. https://www.iea.org/geco/