Los conciertos musicales y eventos deportivos, religiosos o políticos, así como las protestas e incluso los desastres naturales, son acontecimientos que implican la agrupación de una muchedumbre de personas.

Estos entornos pueden transportar a las personas fuera de sí mismos para crear un sentimiento emocionante y unificado dentro del grupo. La euforia contagiosa que los individuos experimentan en una multitud recibe el nombre de  “efervescencia colectiva”, un término acuñado hace más de un siglo por el sociólogo francés Émile Durkheim.

Claridad de propósito

Estas experiencias efervescentes llenan la necesidad humana de “pertenencia” de una manera que la mayoría de las investigaciones de psicología social han tendido a pasar por alto.

Está claro que los seres humanos, como las criaturas hipersociales que somos, nos encanta sentirnos parte de algo.

De acuerdo a la psicóloga Shira Gabriel, investigadora afiliada a la Universidad Estatal de Nueva York, en las congregaciones multitudinarias los individuos pueden encontrar empatía, comunidad y una claridad de propósito individual que ayuda a las personas a llevar vidas más felices, conectadas y más significativas a nivel personal.

Los datos respaldan esto. En el año 2017 un equipo de investigadores dirigidos por la doctora Gabriel desarrolló una escala llamada Tendencia para Medidas de Ensamble Efervescentes, (TEAM, por sus siglas en inglés).

En la investigación, se les pidió a las personas que calificaran su acuerdo con declaraciones como: “cuando asisto a una boda, siento una conexión con las otras personas presentes” o “los fenómenos naturales que azotan a una ciudad o área son malos, pero el sentimiento de conexión con los vecinos e incluso con otros extraños que pasan por lo mismo, casi hace que valgan la pena”.

Cuando los investigadores administraron TEAM a cientos de estudiantes universitarios y voluntarios en línea, las correlaciones fueron sorprendentes.

Conexión social

Como era de esperar, las personas con altos puntajes en la escala TEAM tuvieron más experiencias colectivas en sus vidas, las disfrutaron más, querían repetirlas y era más probable que dijeran que habían tenido esa experiencia recientemente.

Incluso, si una persona con un alto puntaje no había experimentado esta euforia masiva en más de un mes, todavía tenía sentimientos de conexión social más altos y bienestar que aquellos con un puntaje bajo.

La euforia contagiosa que los individuos experimentan en una multitud recibe el nombre de  “efervescencia colectiva”.

Una puntuación alta se relacionó con menos soledad, un mayor significado y trascendencia espiritual, un fenómeno que parece ser una parte saludable de una dieta psíquica bien equilibrada.

La identificación con otros está acompañada por una conciencia de similitud y destino compartido con aquellos que se encuentran alrededor, y esa sensación, a su vez, puede tener un efecto dominó que se prolonga cuando las multitudes se dispersan.

Aunque los investigadores aún trabajan para resolver cómo ocurre la efervescencia colectiva a nivel físico, está claro que los seres humanos, como las criaturas hipersociales que somos, nos encanta sentirnos parte de algo, y no hay nada mejor que estar en medio de una multitud para corroborarlo.

Referencia: The psychological importance of collective assembly: Development and validation of the Tendency for Effervescent Assembly Measure (TEAM). Psychological Assessment, 2017. https://psycnet.apa.org/doi/10.1037/pas0000434