Sin duda que se trataba de un hecho inédito en la historia: por primera vez un equipo de astronautas conformado exclusivamente por personal femenino realizaría una caminata espacial en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, el momento histórico se pospuso debido a que solo se disponía de un traje espacial del tamaño correcto.

Sin correr riesgos

Las astronautas Anne McClain y su compañera Christina Koch se prepararon para salir de la ISS para realizar una misión de seis horas, cuyo objetivo sería reemplazar dos grandes baterías de iones de litio de la estación espacial el 29 de marzo.

Estación Espacial Internacional.

Las dos mujeres programadas para hacer la histórica caminata espacial formaron parte de la clase de astronautas 2013 de la NASA. McClain, que es ingeniero aeroespacial y piloto del ejército, ha estado a bordo de la Estación Espacial Internacional desde diciembre de 2018, mientras que Koch, quien tiene experiencia en ingeniería eléctrica y física, se incorporó a la ISS el 14 de marzo.

Completando el equipo, desde el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, las astronautas contarían con el apoyo crucial de Mary Lawrence y Kristen Facciol, quienes debían servir como directora principal de vuelo y controladora principal de vuelo de la caminata espacial, respectivamente.

Una semana antes, en una caminata previa que realizó el 22 de marzo, McClain se percató de que la mitad superior del traje, o “camisa”, que había estado usando era demasiado grande para usar fuera de la ISS y decidió que sería más seguro que otra persona ocupara su lugar, y aunque se dispone de dos trajes de tamaño mediano, uno no está acondicionado para trabajar fuera de la nave espacial.

Utilizar un traje que no se ajuste bien puede afectar la visibilidad y la movilidad al realizar tareas fuera de la estación espacial, así como crear dificultades para cambiar la configuración dentro del traje en sí mismo.

Las caminatas espaciales se consideran una de las partes más desafiantes físicamente del trabajo de un astronauta, por lo que no se corre ningún riesgo.

Adicionalmente, puede demorar cerca de una hora ponerse un traje, y eso sin hacer ajustes. Es mucho más fácil sustituir a un astronauta que se ajuste adecuadamente al traje disponible, de modo que el astronauta Nick Hague tomará el lugar de McClain.

¿Sesgo de género?

Pero, ¿por qué la NASA no tenía dos de los trajes del tamaño adecuado disponibles para empezar, sabiendo que dos mujeres harían una caminata espacial juntas?

Las astronautas de la NASA Christina Koch (derecha) y Anne McClain.

Hay quienes profundizan en las causas que provocaron la suspensión de la caminata espacial de “solo mujeres” y dejan entrever un posible trasfondo sexista en todo el asunto.

Si bien se han incorporado muchas novedades, los trajes espaciales de la NASA siguen la misma configuración básica de hace 40 años, los cuales se construyeron para adaptarse al astronauta “promedio” en ese momento; en otras palabras, el astronauta masculino promedio, considerando la poca o ninguna participación femenina en ese entonces.

Aunque muchos han especulado que la NASA no planificó suficientemente su propia caminata espacial, un punto que sigue siendo discutible, es importante señalar que la NASA tomó la decisión de sustituir a una de las caminantes espaciales femeninas con uno de sus homólogos masculinos después de que ella misma hiciera esa solicitud.

Por lo tanto, el hecho de que McClain no se unirá a Koch en lo que sería la primera caminata espacial exclusiva de mujeres, no tiene que ver con el sesgo de género, se trata de una decisión basada en las preferencias personales de un astronauta, una decisión que la NASA argumenta no podría haber previsto.

Referencia: NASA Updates Spacewalk Assignments, Announces Final Preview Briefing. NASA, 2019. https://go.nasa.gov/2JUw7BF