Han pasado oficialmente tres meses desde el estreno de ‘Black Mirror: Bandersnatch’ y aquí estamos, una vez más hablando del fenómeno interactivo que estuvo en boca de todos a finales del 2018. Sí es verdad que casi todo se ha dicho sobre la película de Netflix y ahondar en el tema ya sería redundante, sin embargo, lo que sí aún tiene tela por cortar es la cantidad de posibilidades que brinda la estrategia ‘Choose Your Own Adventure’ o ‘Escoge tu propia aventura’.

No por nada Netflix anunció que –a pesar de la polémica– seguirá explorando ese camino con más producciones y en otros géneros por el éxito que le ha significado, no solo en vistas, sino también a nivel interno con una base de datos muy interesante de sus usuarios que les permite realizar recomendaciones aún más personalizadas, no solo basadas en gustos sino también en nuestras decisiones.

¿Por qué ‘Bandersnatch’ tuvo tal éxito? Esto va mucho más allá de la simple curiosidad del espectador de interactuar con una película. De hecho, la misma historia de la película nos muestra un poco el origen que dio vida a esta idea: el storytelling interactivo que permite plantear rutas diferentes basadas en las opciones que elijamos. Veamos de qué va este interesante concepto.

Storytelling interactivo: opciones que generan historias

El diagrama detrás de la narrativa de ‘Black Mirror: Bandersnatch’.

Aunque Netflix esté dando la batalla por la demanda por presunto plagio de la estrategia ‘Choose Your Own Adventure’, en realidad la idea está basada sobre el concepto de storytelling interactivo, una forma de entretenimiento digital que ya ha sido utilizada en otras áreas, principalmente en los videojuegos.

Los orígenes de este concepto datan de 1977, cuando salió Tale-Spin, un programa informático que permitía “simular comportamientos racionales en personajes en un mundo”, compuesto por tres elementos: un solucionador de problemas que, siguiendo una meta, genera submetas y eventos. Esa era la idea principal, pero en realidad se trataba de un programa bastante complejo con algoritmos que dieron pie a una serie de estudios en el área para lograr su implementación en el mundo del entretenimiento.

Una década después, en 1988, Michael Liebowitz sugirió utilizar el storytelling interactivo como una manera de planificar y aprender, con el modelo Universe. Tal modelo se centraba en una serie de “fragmentos de trama” que daban métodos narrativos para alcanzar una meta que el autor –o en este caso, el espectador– monitorea:

“Lo crucial es que las metas y los fragmentos de trama usados por UNIVERSE no deben verse como metas y planes de los personajes (aunque estos deberían monitorearse para mantener la consistencia), sino como metas y planes del autor (o del programa, en nuestro caso). Esto permite que la clase de acciones de los personajes tengan sentido y que no sea necesariamente lo que el personaje haría si fuese un agente independiente”.

¿Suena bastante familiar con lo que vimos en ‘Bandersnatch’, cierto? Esta idea ya ha sido implementada en narrativas para videojuegos como ‘The Last of Us’ y ‘Gone Home’ –por mencionar algunos–, que es donde se ha hecho más popular, sin embargo, en la televisión tiene un potencial que vislumbra un futuro interesante.

Dueños de nuestro propio destino… o del personaje

Un artículo de The Conversation plantea muy bien el éxito potencial que iniciativas como ‘Choose Your Own Adventure’ tendrán en el futuro de la televisión. Básicamente, en la nota se plantean algunos elementos que serían clave en el acierto. Uno de ellos es la posibilidad de darles a los usuarios la oportunidad de manejar la trama como si de su vida se tratara.

La narrativa interactiva permite que los espectadores vivan una fantasía recurrente en el ser humano que es poder regresar a ciertos momentos de sus vidas y hacer las cosas de manera diferente. Prosiguen en el artículo que la manera en como transcurren juegos como ‘Calabozos y Dragones’ –otro popular guiño en Netflix con ‘Stranger Things’– y en historias como ‘El señor de los anillos’, lo que sucede en el camino es lo más importante para los personajes que simplemente el final.

Con respecto a las opciones de los espectadores, el límite de las mismas es muy importante. La idea de presentar solo dos opciones a escoger en ‘Bandersnatch’ permite que cada rama de cada narrativa sea lo más organizada posible. Dar más opciones sería un verdadero dolor de cabeza para los programadores, creadores de la historia y hasta para el mismo espectador.

Lo interesante de tener varios finales y varias tramas es que la experiencia de cada espectador con la película o episodio es absolutamente única, pues se basa en elecciones tan simples como el tipo de cereal que deseamos para desayunar. Esto garantiza vistas multiplicadas pues cada espectador “jugará” para obtener finales diferentes, tal como sucedió con ‘Bandersnatch’.

‘Bandersnatch’ no ha sido sino la popularización del storytelling interactivo tan familiar entre gamers y programadores, y ha permitido mostrar los alcances y el potencial que este tipo de narrativa puede aportar al mundo del entretenimiento actual que busca apostar por experiencias únicas para los usuarios.

¿Iremos hacia una personalización total de la televisión? ¿Hasta qué punto los usuarios quieren decidir lo que ven? Aún no lo sabemos, pero sin duda suena como un futuro bastante interesante.

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