La profunda crisis humanitaria que vive Venezuela actualmente ha hecho que al menos 3 millones de sus habitantes buscaran mejores oportunidades en otros países. Esta “fuga de cerebros” ha provocado una acentuación de la crisis pues entre esos millones de emigrantes hay valiosos profesionales que hoy no hacen vida en el golpeado país.

Una investigación de TechCrunch reveló que uno de los sectores más golpeados por esta razón es el tecnológico. Daniel Knobelsdorf, un estratega blockchain de la compañía Krueger Corp, expresó al respecto que “al final van a irse [los profesionales de la tecnología]. Eventualmente, el mercado entrará en una fase de auto canibalización”.

Knobelsdorf, quien solía ser asesor para el comité parlamentario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Asamblea Nacional, narra que la crisis venezolana ha forzado a profesionales de la tecnología –muchos de ellos con gran talento– a tomar trabajos en otros países donde los sueldos y la calidad de vida superan con creces al de su país de nacimiento. Además, menciona que la mayoría de los trabajadores en áreas de tecnología son de rangos menores, pues los que alcanzan posiciones más altas buscan emigrar:

“La mayoría de los chicos de tecnología que hay aquí son de rangos menores. Para el momento en que agarran mayor experiencia, se irán a Chile”.

Hiperinflación: la principal causa de partida

Venezuela vive una hiperinflación que hace que la planificación económica y la capacidad de ahorro sean absolutamente para el ciudadano común. Atrás quedaron los días en los que el sueldo del trabajo podía comprar la cesta básica y quizás destinar un poco para el pote de ahorros para un posible viaje, automóvil o reparación del hogar.

El poder adquisitivo está estancado en todos los niveles, desde los empleados de los primeros eslabones de la cadena laboral, hasta los altos ejecutivos. El sueldo mínimo de 6 dólares aproximados no alcanza para prácticamente nada y la capacidad de aspirar a más conocimiento y nivel económico también es casi inexistente.

Alto nivel de preparación, pero poco reconocimiento

Resulta trágico revisar el Índice de Competencia y Talento Global –GTCI, por sus siglas en inglés– en el que, de 119 países, Venezuela quedó en el puesto 105 del ranking por la “habilidad de competir por talento en profesiones especializadas”, según destaca TechCrunch.

El estudio también determinó que no es posible el crecimiento de la industria con mano de obra extranjera, pues con los sueldos como están y las condiciones actuales del país, Venezuela no resulta atractiva para talentos de otras latitudes.

Además, ¿cómo mejorar un sector que ha sido específicamente golpeado por circunstancias como apagones que duran casi una semana y en el que los precios por los servicios de telecomunicaciones para mantener la infraestructura son de chiste? Todo ello sin mencionar que la conectividad de internet es una de las más lentas del continente –cuando solía ser una de las más rápidas y modernas–. Por donde se le mire, la crisis venezolana es deprimente para todos sus ciudadanos.

Muchos dejan sus profesiones para trabajar en oficios

De los 3 millones de venezolanos que han dejado su país en los últimos años, son muy pocos los que se van con oportunidades de trabajo en los que pueden seguir ejerciendo sus profesiones y crecer laboralmente. En cambio, la mayoría de estos emigrantes han tenido que abandonar sus carreras por no contar con un estatus legal que les permita aplicar a ofertas de trabajo en empresas y terminan por trabajar como meseros en cafés y restaurantes, en la mecánica o en construcción, e incluso como trabajadores domésticos y cuidadores de niños.

En definitiva, esta es tan solo una pequeña parte de la crisis de gran magnitud que hoy azota a los venezolanos, y aunque muchos de ellos se hayan ido a buscar mejores oportunidades, no cabe duda de que también serán muchos los que regresarán a reconstruir lo que quede de su país.