EE.UU ha manifestado en repetidas ocasiones sus preocupaciones por los riesgos de seguridad informática en las redes 5G de próxima generación de Huawei, ya que supuestamente la infraestructura podría ser manipulada por el gobierno chino para realizar labores de espionaje en suelo norteamericano.

En este sentido, la administración Trump ha emitido recomendaciones a sus países aliados para que no utilicen el hardware del fabricante chino. Sin embargo, Europa ha decidido tomar un rumbo totalmente diferente y menos hostil contra la compañía.

Europa no prohibirá las redes 5G de Huawei

El pasado 26 de marzo, la Comisión Europea recomendó que los estados miembros de la Unión Europea (UE) trabajen juntos para abordar los riesgos de seguridad de las redes 5G de Huawei, pero el brazo ejecutivo de la institución no sugirió imponer una prohibición a los productos de la compañía. De hecho, la decisión de excluir a Huawei u otras empresas por riesgos de seguridad nacional se ha dejado en manos de los gobiernos de cada país de la UE.

A pesar de que la UE no tiene la última palabra en el destino de la relación entre EE.UU y Huawei, sin duda alguna estas recomendaciones representan un obstáculo más para la campaña del gobierno norteamericano contra el fabricante de móviles.

Los esfuerzos de EE.UU para convencer a sus aliados de Europa que excluyan a Huawei han llegado a un punto tal, que el gobierno de Trump ha amenazado a Alemania con dejar de proporcionarle información de inteligencia si el país permite la incursión de Huawei en su infraestructura 5G. Como respuesta a la amenaza, la canciller Angela Merkel declaró a la prensa la semana pasada:

Hay dos cosas en las que no creo (…) Primero, discutir públicamente estas cuestiones de seguridad muy sensibles, y, segundo, excluir a una empresa simplemente porque es de un determinado país.

Por ahora, todo indica que Europa ha decidido mantener una relación cuidadosa con Huawei en vez de lanzar prohibiciones generalizadas. Además de Alemania, Italia y el Reino Unido están rechazando las recomendaciones de Washington, más allá de que las preocupaciones de seguridad sigan latentes. En caso de que decidan ignorar totalmente las recomendaciones de EE.UU., es probable que más países de la UE sigan su ejemplo.

¿EE.UU perdió la batalla?

Hay un elemento que se ha mencionado poco en los medios de comunicación con respecto a la batalla entre Huawei y EE.UU., y que podría resultar clave para el futuro de este caso: los líderes de la industria de las telecomunicaciones. Recientemente, la abogada más experimentada de la empresa Vodafone en el Reino Unido, Helen Lamprell, dijo a Bloomberg:

No hemos visto ninguna evidencia de puertas traseras en la red (…) Si los estadounidenses tienen pruebas, colóquenlas sobre la mesa.

La opinión de Vodafone y otros gigantes de las telecomunicaciones tendrá mucho peso en el destino de Huawei, básicamente por el hecho de que sus inversiones y su infraestructura técnica controlarán el lanzamiento de las redes 5G de próxima generación de Huawei, y el entusiasmo con el que han elogiado la innovación del fabricante chino parece que no será opacado por las acusaciones de EE.UU., más aún cuando el gobierno de Trump no ha presentado evidencia sólida de la supuesta puerta trasera.

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Según Reuters, Huawei lideró el dominio de las empresas asiáticas con relación a las solicitudes de patentes ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), un logro que fue catalogado como un ‘récord histórico’ por parte del director general de la OMPI, Francis Gurry.

Este trabajo, aunado al discurso que el presidente de Huawei presentó ante los asistentes de la Mobile World Congress (MWC) 2019, parece ser el punto de inflexión en este debate.

Además de asegurar que EE.UU no tenía pruebas de espionaje contra Huawei, el ejecutivo dijo que las filtraciones de Snowden dejaron en evidencia cómo la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) recopilaba toda clase de datos privados de los usuarios alrededor del mundo, y que cada equipo de Huawei instalado en las redes de telecomunicaciones hace más difícil este trabajo de espionaje de la NSA.

En todo caso, la MWC es el segundo hogar de Huawei. La compañía prácticamente patrocina el evento tecnológico, y sus aliados comerciales han afirmado que cualquier riesgo de seguridad puede ser mitigado fácilmente. Si analizamos a fondo las acusaciones de EE.UU., son simples acusaciones, y hasta que no se presenten pruebas tangibles sobre el espionaje de Beijing, Huawei sigue siendo el mayor ganador.

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