Es bien sabido que los reclusos de diversas prisiones en el mundo tienen alternativas laborales para reducir sus sentencias e incluso recibir incentivos monetarios. Algunos de los trabajos más populares incluyen: carpintería, panadería, lavandería, confección de uniformes, reparación de equipos electrónicos e incluso se han visto reos trabajando como bomberos.

Sin embargo, a los convictos de dos prisiones en Finlandia se les ha encomendado un nuevo tipo de tarea: clasificar datos que son utilizados en el entrenamiento de algoritmos de Inteligencia Artificial (IA) para una startup llamada Vainu.

Según The Verge, Vainu se ha asociado con la Agencia de Sanciones Penales (CSA, por sus siglas en inglés) de Finlandia, para llevar esta tarea a los reclusos de un par de prisiones en Turku y Helsinki. En concreto, la startup envió 10 ordenadores a los centros penitenciarios para que los convictos completaran las tareas de clasificación de datos para el posterior entrenamiento de los algoritmos.

A pesar de que Vainu ve la asociación como una oportunidad para enseñar a los presos habilidades valiosas, especialistas en derechos humanos han afirmado que la alianza contribuye a la explotación económica contra los presos, quienes trabajan por salarios injustos. Además, el dinero que reciben los prisioneros por su trabajo primero pasa por las manos de la CSA, quien en definitiva es la que determina cuántos ingresos reciben los presos. Evidentemente, esto contribuye a la burocracia hasta en los mejores países del mundo.

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Según el cofundador de Vainu, Tuomas Rasila, su objetivo es crear una base de datos de compañías de todo el mundo que ayude a otras empresas a encontrar contratistas para trabajar. Para ello, los reclusos deben leer miles de artículos comerciales y etiquetarlos por tipo de compañía o características como su logotipo. Estos datos posteriormente se utilizan para entrenar un algoritmo que administrará la base de datos.

En todo caso, aunque algunos críticos consideren que esta labor representa una ‘explotación’ contra el reo, seguramente el prisionero se sentirá mejor frente a un ordenador clasificando artículos que realizando un trabajo forzoso mientras el sol pega en su cuerpo.

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