El fino sentido del olfato de los perros les permite hacer cosas que ninguna tecnología humana ha podido lograr, como detectar drogas, explosivos e incluso enfermedades como el cáncer.

Mucho se ha debatido acerca de la facultad de los perros de apoyo para responder e incluso detectar convulsiones epilépticas antes de que ocurran, ya que esta capacidad nunca se ha verificado en pruebas científicas.

Reconociendo olores

En este sentido, los resultados de un reciente estudio sugieren que este el caso, al demostrar que los humanos emiten un olor específico durante las crisis epilépticas, los cuales algunos perros pueden reconocer.

Los hallazgos de este estudio podrían conducir a nuevos mecanismos de detección de convulsiones.

Para el estudio, el equipo de investigadores evaluaó la respuesta de 5 perros (3 hembras, 2 machos) de diferentes razas.

Inicialmente, los investigadores procedieron a recolectar una serie de muestras de sudor de siete pacientes con diferentes tipos de epilepsia en una variedad de actividades, como descansar, hacer ejercicio o tener una convulsión.

A los voluntarios se les solicitó que se limpiaran las manos, la frente y el cuello con una almohadilla de algodón inmediatamente después de una convulsión; luego colocaron la almohadilla en una bolsa con cierre hermético, y antes de sellarla, los voluntarios exhalaron su aliento en la bolsa.

Con esas muestras, el equipo preparó un conjunto de 7 latas, solo una contenía el olor específico de las convulsiones; estas latas se les presentaron a los perros y se les pidió que identificaran la lata relacionada con el olor de la convulsión. La prueba se repitió 9 veces con cada animal.

Identificación positiva

Todos los perros pudieron identificar positivamente los objetivos que contenían el olor a convulsiones; las tasas de éxito oscilaron entre el 67 y el 100 por ciento. El equipo resalta que tres de los cinco perros obtuvieron puntajes perfectos en las nueve pruebas.

Los resultados del estudio demuestran que los humanos emiten algunos químicos olorosos durante las convulsiones epilépticas, los cuales los perros pueden detectar.

Más aún, su capacidad para identificar negativos, es decir, muestras sin epilepsia, fue incluso mejor, dando una respuesta acertada en al menos el 95 por ciento de los casos.

Al respecto, la investigadora Amélie Catala, académica en el Laboratorio de Etología Animal y Humana de la Universidad de Rennes en Francia y coautora del estudio, expresó:

“Estos resultados demuestran claramente que efectivamente existe un olor específico que distingue a las convulsiones epilépticas. La sensibilidad y especificidad obtenidas se encontraron entre las más altas mostradas hasta ahora para la discriminación de enfermedades”.

Los autores del estudio destacan que esta es la primera vez que se muestra que los humanos emiten algunos químicos olorosos durante las convulsiones epilépticas, los cuales pueden ser detectados por el sobresaliente sentido del olfato canino.

Este hallazgo abre la puerta a futuras pruebas o perspectivas de entrenamiento que podrían permitirles a los perros responder mejor, o incluso alertar las convulsiones antes de que ocurran, y podría conducir a nuevos mecanismos de detección de convulsiones o nuevos enfoques para estudiar la epilepsia.

Referencia: Dogs demonstrate the existence of an epileptic seizure odour in humans. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-019-40721-4