Tras la compra de Dynamic Yield, McDonald’s realiza un inversión de $300 millones para trabajar en la renovación de los menús electrónicos que contarán con aprendizaje automático. Sin duda alguna la reciente adquisición de la franquicia demuestra el deseo de la cadena de comida rápida en competir ferozmente con otros restaurantes de la industria.

Tal como lo anunció la compañía bajo el Director Ejecutivo, Steve Easterbrook, Dynamic Yield es un líder en tecnología personalizada y de lógica de decisión. Por lo mismo, el acuerdo de adquisición de dicha compañía, que cuenta con sedes en Nueva York y Tel Aviv, significa el interés de McDonald’s en invertir en su tecnología para el crecimiento.

Desde que Easterbrook asumió el cargo de CEO en marzo del 2015 este se ha encargado de impulsar las capacidades tecnológicas de la cadena de comida rápida, para así impulsar las ventas y destacar por encima de sus rivales, sobre todo en esta era tan moderna y de asistentes virtuales.

Plan de crecimiento al estilo Big Mac

De acuerdo con lo que afirmó Easterbrook en un comunicado, la tecnología es el elemento crítico que forma plan del crecimiento de la franquicia, por lo mismo, su papel en la compañía se expande cada vez más.

Con la compra millonaria de Dynamic Yield, McDonald’s buscará ofrecer un menú personalizado a través de pantallas digitales en las opciones Drive Thru, lo que quiere decir que el comprador podrá elegir entre una carta que ofrece opciones de comida según la hora del día, el clima, el tráfico en el restaurante y las tendencias del menú para el momento.

Esto posicionaría a la cadena de comida rápida entre las primeras en ofrecer a sus clientes una tecnología de decisión, y, según David Tarantino –analista de Baird– existe un valor estratégico importante detrás del acuerdo entre la compañía de comida y la compañía tecnológica. Además, McDonald’s se convierte en el único propietario de Dynamic Yield.