Todo apunta a que 2019 no será un año menos difícil para Facebook, apenas en el primer trimestre del año ya han estado en la palestra por nuevos fallos de seguridad y en sus intentos por hacer de su plataforma un espacio menos tóxico. Ahora ve la continuación de una serie de acusaciones por discriminación de usuarios en la segmentación de anuncios inmobiliarios.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos –HUD, por sus siglas en inglés– cumplió su promesa con presentar cargos en contra de Facebook por discriminación, un caso que ha estado vigente desde agosto de 2018 –incluso más atrás, desde 2016–, tras encontrar que la plataforma publicitaria de Facebook sí ha violado la Ley de Vivienda Justa.

“Facebook está discriminando personas basándose en quiénes son y dónde viven”, expresó el secretario del HUD, Ben Carson, en un comunicado oficial. Añadió que “utilizar una computadora para limitar las opciones de vivienda de una persona puede ser tan discriminatorio como lanzarle la puerta a la cara a alguien”.

¿Cuál ha sido la respuesta de Facebook?

Según un representante de la compañía que respondió a The Verge, Facebook se encuentra “sorprendida por la decisión del HUD”, puesto que “ha estado trabajando con ellos para encargarse de sus preocupaciones y ha tomado pasos significativos para prevenir la discriminación en la publicidad”.

Al respecto añadió que en 2018 eliminaron “miles de opciones de segmentación que podrían mal utilizarse potencialmente” y que “justo la semana pasada alcanzaron acuerdos históricos con la Alianza Nacional para la Vivienda Justa, ACLU [la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles], y otros”.

Específicamente, en agosto del año pasado, Facebook eliminó más de cinco mil opciones de segmentación publicitaria para prevenir la discriminación. Esta medida prohibía a los anunciantes de ocultar sus avisos publicitarios a personas con interés en asuntos como “cultura islámica”, “budismo” o “cultura nativoamericana”.

Este conflicto nació en 2016 cuando organizaciones civiles como ProPublica comenzaron a denunciar estas prácticas ilegales para discriminar a usuarios en anuncios como oportunidades de empleo y créditos, seguros y bienes raíces. Fue en este último tema donde explotó el caso que nos ha traído hasta aquí, cuando la HUD presentó una queja formal sobre estos avisos publicitarios.

En julio de 2018, Facebook también firmó un acuerdo con el estado de Washington en el que se comprometía a eliminar este tipo de prácticas para que la plataforma fuese una red social segura, inclusiva y justa para todos. El acuerdo también tenía alcance en otros estados del país y exigía la incorporación de dichos cambios en un plazo de 90 días.

A Facebook no debería tomarle tan sorpresivamente, pues últimamente han estado anunciando cambios y reflexiones sobre sus prácticas, pero realmente no han demostrado tener el compromiso de llevar soluciones a cabo.