Hace casi dos semanas, un supremacista blanco entró a un par de mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, asesinando a 50 personas. El asesino utilizó una cámara puesta en su cabeza para transmitir el incidente a través de Facebook Live, lo que a su vez generó que el contenido extremista se esparciera dramáticamente en todas las plataformas de redes sociales.

Este trágico incidente dejó en evidencia la incapacidad que tienen las redes sociales para controlar la difusión de este tipo de contenido. Dicha incapacidad fue incluso reconocida por Facebook, quien afirmó que su Inteligencia Artificial (IA) no contaba con el entrenamiento suficiente para reconocer este tipo de actos, ya que no existían suficientes videos sobre eventos parecidos para ello.

Ahora, en un cambio drástico en sus políticas de contenido, Facebook anunció hoy que prohibirá la supremacía blanca y el separatismo de su plataforma. A través de una publicación en su blog, la compañía de Mark Zuckerberg dijo que prohibirá cualquier apoyo, elogio o representación del separatismo y el nacionalismo blanco a partir de la próxima semana. En este sentido, el comunicado reza lo siguiente:

Durante los últimos tres meses, nuestras conversaciones con miembros de la sociedad civil y académicos que son expertos en relaciones raciales en todo el mundo han confirmado que el nacionalismo blanco y el separatismo no se pueden separar significativamente de la supremacía blanca y los grupos de odio organizados.

A pesar de que Facebook ha prohibido el discurso supremacista en su plataforma, sus políticas anteriormente no incluían el nacionalismo blanco o el separatismo. En este sentido, además del contenido de odio y racismo basado en la religión y el origen étnico de las personas, el rechazo a la inmigración y el separatismo blanco como única alternativa ante el tema migratorio, serán temas prohibidos en Facebook.

Un informe de Motherboard reveló que este cambio obedece a un acuerdo alcanzado ayer entre los miembros del Foro de Estándares de Contenido de Facebook. Aunque el movimiento puede contribuir a la solución, será necesario que otras plataformas como Twitter, Amazon y YouTube sigan los pasos de Facebook para aislar a los extremistas que promueven un mundo donde el odio sea la bandera.