Un hombre de nacionalidad lituana se declaró culpable de haber robado US$ 123 millones a Google y Facebook. En concreto, Evaldas Rimasauskas, de 50 años, admitió haber utilizado facturas falsificadas para engañar a los trabajadores de estas compañías y hacer que realizaran transferencias de dinero a sus cuentas bancarias.

Según un comunicado del Departamento de Justicia (DoJ) de EE.UU, Rimasauskas se declaró culpable ante un tribunal de la ciudad de Nueva York, y ha sido sentenciado a 30 años de prisión por sus acciones. El hombre fue arrestado en Lituania en 2017, y posteriormente extraditado a EE.UU en agosto del año pasado.

El informe del DoJ reveló que Rimasauskas operaba a través de una compañía creada por él mismo y que se hacía pasar por un proveedor de dispositivos de hardware para centros de datos llamado Quanta, el cual goza de excelente reputación. Al parecer, el hombre tuvo como objetivo a Google y Facebook porque ambas empresas gestionan sus propios centros de datos y han tenido algún tipo de relación comercial con Quanta.

Los documentos judiciales del caso evidencian que Rimasauskas enviaba correos electrónicos a Google y Facebook bajo el nombre de Quanta, exigiendo pagos por servicios y productos de la compañía. En este sentido, utilizó contratos, documentos y facturas falsas para engañar a los trabajadores de los gigantes tecnológicos y hacer que estos le enviaran pagos a cuentas bancarias ubicadas en Chipre y Lituania.

La operación tuvo lugar durante al menos tres años, entre el 2013 y el 2015, en los cuales Rimasauskas obtuvo US$ 23 millones de Google y US$ 100 millones de Facebook. Aunque el esquema de estafa era novedoso en ese momento, ahora es conocido y ha sido llamado Business Email Compromise o el ‘Fraude del CEO’. Otras compañías de tecnología también han sido víctimas de este esquema de robo en países como Austria, Francia, Alemania y Bélgica.