La nave espacial de la NASA OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer) llegó al asteroide Bennu en diciembre de 2018 después de un viaje de dos años a la distante roca espacial.

En estos momentos OSIRIS-REx está orbitando a Bennu, estudiando y cartografiando el asteroide mientras busca un buen lugar para descender y recoger una muestra que traerá de vuelta a la Tierra en el año 2023.

La NASA estudiará el clima solar en dos nuevas misiones

Cada vez más rápido

Mientras tanto, los científicos han hecho un sorprendente descubrimiento sobre el asteroide, al comprobar que está girando como se podría esperar, pero estas rotaciones parecen estar acelerándose con el tiempo, una nueva pista para entender la composición y el comportamiento del asteroide y otros similares.

El aceleramiento de la rotación del asteroide puede deberse a los cambios en su forma por la pérdida de material.

El nuevo descubrimiento se confirmó a través de observaciones desde telescopios terrestres y el Telescopio Espacial Hubble. Esto implicó observar los datos del asteroide desde 1999, el año en que fue descubierto Bennu.

El asteroide Bennu se desplaza por el espacio a aproximadamente 101,000 kilómetros por hora, a una distancia orbital promedio de alrededor de 168 millones de kilómetros del Sol. Al hacerlo, realiza una rotación completa sobre su eje cada 4,3 horas.

Al observar los datos históricos, los investigadores del equipo de ciencia de la misión OSIRIS-REx encontraron que la velocidad de las rotaciones parecía mantenerse inalterada.

Pero un examen más detallado de los datos llevó a los científicos a concluir que la rotación de Bennu se está acelerando en aproximadamente un segundo cada siglo.

Esta aceleración puede parecer como algo trivial, pero se cree que Bennu tiene alrededor de 4.500 millones de años, y pequeños cambios en su velocidad de rotación en extensos periodos de tiempo podrían significar grandes cosas para la roca espacial de 500 metros de ancho.

A medida que sus rotaciones se vuelven más y más rápidas, señalan los investigadores, el asteroide podría estar desprendiendo parte de su masa o incluso explotarse.

No está del todo claro

En cuanto a lo que podría estar causando el aumento en la tasa de rotación, los científicos tienen algunas ideas. Una posibilidad es que se está acelerando debido a los cambios en su forma a medida que pierde material.

Nave espacial OSIRIS-REx.

Pero lo más probable, creen los investigadores, es que la luz solar rebota en el asteroide en diferentes ángulos y hace que gire más rápido o más lento dependiendo de la forma en que impactan sobre la superficie, algo que se conoce como el efecto YORP (acrónimo de las iniciales de los investigadores Yarkovsky, O’Keefe, Radzievskii y Paddack, que determinaron el efecto en el siglo XIX).

La NASA y el MIT desarrollan un ala de avión que cambia de forma

El equipo científico de OSIRIS-REx está bien situado para estudiar esto en detalle. Después de completar una serie de sobrevuelos en los próximos meses, la nave espacial determinará la velocidad de rotación de Bennu por su cuenta, independientemente de los datos registrados por los telescopios terrestres.

En última instancia, como manifiestan los investigadores, el estudio a fondo del asteroide Bennu, y en especial de la anhelada muestra que se espera para el 2023, puede revelar algunos secretos del sistema solar primitivo.

Referencia: Detection of Rotational Acceleration of Bennu Using HST Light Curve Observations. Geophysical Research Letters, 2019. https://doi.org/10.1029/2018GL080658

Más en TekCrispy