Una de las cuestiones más debatidas entre nutricionistas, dietistas y consumidores en general se centra en la conveniencia o no de consumir huevos, y hasta ahora, no hay un consenso sobre cuán saludable son los huevos.

Los que se oponen argumentan que los huevos tienen colesterol que puede ser perjudicial para la salud del corazón, mientras que otros sostienen que esas afirmaciones son erróneas.

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Los huevos y la dieta

A decir verdad, la respuesta no es blanca o negra. Por una parte, es innegable que los huevos son una fuente económica de proteínas de alta calidad y de antioxidantes, como la luteína y la zeaxantina, que benefician la salud ocular.

Algunos consumidores preocupados optan por consumir solo las claras de los huevos.

Por otro lado está el papel del colesterol y la salud cardiaca. Un huevo de tamaño regular proporciona 226 miligramos de colesterol, y las ingestas medias de colesterol recomendados por lo general oscilan entre 200 y 250 mg por día.

Pero, los muy altos niveles de colesterol en la sangre generalmente se heredan o son causados ​​por la falta de algunas hormonas, como la hormona tiroidea. Sin embargo los aumentos moderados del nivel de colesterol en la sangre están relacionados con la dieta, y allí los huevos pueden tener un rol determinante.

En un esfuerzo por reducir las calorías totales y la grasa total, los consumidores preocupados por su salud optan por no comer las yemas amarillas y de decantan por ingerir solo las claras.

Es cierto que no consumir la yema de huevo disminuirá el consumo total de calorías y grasas, pero también se pierde de otros nutrientes claves, como la colina, que se sabe es importante para el desarrollo del cerebro.

Además, la yema contiene la mitad de la proteína total, así como otras vitaminas y minerales, como ácido fólico, vitamina A, riboflavina, hierro, calcio, fósforo, potasio y ácidos grasos saludables.

Algunos hallazgos

Al menos en parte, todo este debate se ha sustentado en los resultados de una investigación realizada en 1970, que concluyó que los alimentos ricos en colesterol (como los huevos) aumentan el colesterol en la sangre.

Los huevos son una fuente económica de proteínas de alta calidad y de antioxidantes.

Para complementar la imagen negativa de los huevos, un estudio de la década de 1980 encontró que el consumo de huevos crudos se relacionó con la intoxicación por salmonela.

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Pero en 1999, una investigación no encontró un vínculo entre el consumo de huevos y el riesgo de enfermedad cardiovascular, excepto posiblemente en personas con diabetes tipo 2.

Esta falta de relación entre el consumo de huevos y la enfermedad cardiovascular se reafirmó en el año 2013 por un metaanálisis de 17 informes que en conjunto evaluó a más de 3 millones de participantes.

Estos resultados, además de “limpiar” la imagen negativa, ofrecen un fundamento para la incorporación de los huevos como parte de una dieta saludable.

Referencias:

The Fifty Year Rehabilitation of the Egg. Nutrients, 2015. https://doi.org/10.3390/nu7105429

A Prospective Study of Egg Consumption and Risk of Cardiovascular Disease in Men and Women. JAMA, 1999. http://doi.org/10.1001/jama.281.15.1387

Egg consumption and risk of coronary heart disease and stroke: dose-response meta-analysis of prospective cohort studies. BMJ, 2013. https://doi.org/10.1136/bmj.e8539

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