Los resultados de una reciente investigación revelan un mecanismo que podría ser una parte clave en nuestra capacidad de recordar: ondas rápidas de actividad cerebral que ocurren medio segundo antes de que una persona intente recuperar un recuerdo.

Las ondas en cuestión son oscilaciones de alta frecuencia y corta duración, señales electrónicas dentro del cerebro, que forman “ondas” de actividad cuando envían información entre las neuronas.

Ondas coordinadas

Los resultados provienen de un estudio de 14 personas con epilepsia a las que se les colocaron electrodos en el cerebro como parte de su tratamiento. Esto permitió al equipo de investigadores monitorear la actividad neuronal mientras las personas aprendían pares de palabras.

Las ondas cerebrales observadas parecían estar coordinadas o acopladas, al evidenciar que ondulaban de la misma manera al mismo tiempo.

De uno a tres minutos después de aprender los pares de palabras, a las personas se les dio una palabra y se les pidió que nombraran la palabra asociada.

Mientras los participantes recordaban la palabra los investigadores observaron destellos de ondas cerebrales que recorrían partes del cerebro a una velocidad de alrededor de 100 por segundo.

Estas ondas aparecieron casi simultáneamente en dos regiones del cerebro: el lóbulo temporal medial, que se sabe que es importante para la memoria, y la corteza de asociación temporal, que tiene influencia en el lenguaje.

Adicionalmente, los investigadores observaron que estas ondas parecían estar coordinadas, o acopladas, al evidenciar que ondulaban de la misma manera al mismo tiempo.

Como explica el doctor Kareem A. Zaghloul, investigador afiliado a la Rama de Neurología Quirúrgica del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos y coautor del estudio: “Este acoplamiento se mejoró justo antes de la recuperación exitosa de la memoria”.

Involucradas en el recuerdo

En otras palabras, las personas que recordaron la otra palabra con éxito mostraron un patrón de ondas eléctricas coordinadas en áreas importantes de su cerebro. Los investigadores encontraron que cuando las personas respondían incorrectamente o no respondían, era menos probable que estas ondas coordinadas estuvieran presentes.

Justo antes de que los participantes recordaran una palabra, ocurrieron ondas rápidas de actividad cerebral simultáneamente en dos áreas, la corteza de asociación temporal (amarilla) y el lóbulo temporal medial (azul).

Justo después de las ondas, los investigadores vieron signos reveladores de lo que llaman “retroceso mental del tiempo”, un eco de la actividad cerebral similar a la ocurrida cuando se formó la memoria de la palabra par.

El descubrimiento de que las ondas preceden a ese eco neural confirma la idea de que las ondas cerebrales están involucradas en la recuperación de recuerdos.

Todavía no es posible afirmar si las ondas realmente hacen que una persona recuerde, tal vez compartiendo información entre las áreas del cerebro que se requieren para la memoria.

Saber si estas ondas contienen información, o son una consecuencia de otro mecanismo o proceso cerebral, son interrogantes que los investigadores planean abordar en estudios futuros.

Referencia: Coupled ripple oscillations between the medial temporal lobe and neocortex retrieve human memory. Science, 2019. https://doi.org/10.1126/science.aau8956