Cualquiera que haya revisado las publicaciones científicas en las últimas horas, seguramente se habrá topado con llamativos encabezados en los que se afirma que “científicos logran invertir el tiempo en un ordenador cuántico”, pero estos titulares sobre las máquinas del tiempo están muy lejos de la realidad.

El desencadenante de todo esto fue la publicación de un estudio titulado “Flecha del tiempo y su inversión en la computadora cuántica de IBM”. En el documento los autores afirman haber realizado un experimento que abre vías hacia la investigación del flujo temporal invertido, es decir, hacia atrás.

El idioma que hablamos influye en nuestra percepción del tiempo

Hacia adelante

Si te cuesta entender cómo los científicos lograron una hazaña tan poco intuitiva, no te preocupes. No lo hicieron.

Ver las cosas como estaban antes no significa que se ha regresado en el tiempo.

Algunos modelos físicos simples son simétricos en el tiempo. Imagina en una versión de la Tierra orbitando alrededor del Sol. A medida que el tiempo avanza, la Tierra orbita en el sentido de las agujas del reloj. En cambio, en un escenario de tiempo “inverso”, la Tierra orbitaría en sentido contrario a las agujas del reloj.

Pero el mundo real no es así. Las cosas se ven diferentes a medida que avanzan en el tiempo a cómo se verían si se invirtieran en el tiempo; de diferentes maneras, entre ellas, la entropía (en términos generales, una medida de desorden) aumenta, y esta es una ley tanto de la física como del sentido común.

El tiempo va en una dirección: hacia adelante. Los niños se vuelven viejos, pero los viejos no se vuelven niños. Esta propiedad cruel e inmutable del universo, llamada “flecha del tiempo”, es fundamentalmente una consecuencia de la segunda ley de la termodinámica, la cual dictamina que los sistemas siempre tenderán a desordenarse más con el tiempo.

Entonces, si los científicos no inventaron el viaje en el tiempo, ¿qué hicieron?

Piensa en presionar el botón de rebobinar en un video. Eso “invierte el flujo del tiempo”, en cierto modo. Esta acción te permite ver cosas que parecen invertir el flujo temporal; sin embargo, ver como las cosas estaban antes no significa que se ha regresado en el tiempo.

Básicamente, el estudio en cuestión lo que describe una versión cuántica de un video en reversa.

Tratamiento mediático

Los autores del estudio señalan que el experimento y la técnica involucrada en su investigación podrían ser útil para probar programas cuánticos, lo cual es un logro cierto y plausible, pero mucho menos interesante para los medios que una máquina del tiempo.

La “flecha del tiempo” es fundamentalmente una consecuencia de la segunda ley de la termodinámica.

A decir verdad, la práctica de titular con frases rimbombantes no solo da una mala reputación a la física cuántica, perjudica a la ciencia en su conjunto al convencer al público de que es tan desconcertante que está más allá de su comprensión.

¿Google y su nivel de "Supremacía cuántica" podría cambiar el mundo?

Pero más allá del tratamiento mediático que ha recibido este estudio, nos guste o no, el tiempo sigue avanzando, y hasta ahora no hay nada que se pueda hacer para alterar esa realidad.

Ya es bastante complejo explicar las paradojas que existen en la mecánica cuántica, para ahora incorporarle un adorno sensacionalista.

Referencia: Arrow of time and its reversal on the IBM quantum computer. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-019-40765-6

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