Cuando un médico receta un medicamento, tiene cuidado de no prescribir algo que pueda resultar perjudicial. Sin embargo, de acuerdo a una reciente investigación, muchos medicamentos tienen un peligro oculto para las personas con alergias u otras sensibilidades.

De acuerdo con una revisión realizada conjuntamente por investigadores de la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), los ingredientes inactivos, componentes no farmacológicos de un medicamento, pueden contener sustancias que cuentan con el potencial de desencadenar efectos indeseados.

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Una revisión detallada

Por supuesto, el trabajo de un médico no es conocer la formulación exacta de cada medicamento que administran o recetan, especialmente considerando que los ingredientes inactivos pueden variar mucho en las diferentes versiones del mismo medicamento.

Los autores exhortan por regulaciones que exijan a las compañías farmacéuticas ser más transparentes sobre los ingredientes inactivos que contienen sus medicamentos.

Pero con frecuencia, estos ingredientes adicionales contienen lactosa, almidón de maíz, azúcares y otros compuestos que pueden causar reacciones molestas o incluso dolorosas en algunas personas.

La revisión, realizada en base a información registrada en Pillbox, una base de datos de más de 350.000 medicamentos y sus ingredientes, reveló que los medicamentos contienen un promedio de 8,8 ingredientes inactivos.

Entre los ingredientes inactivos los investigadores identificaron 38 compuestos que se sabe causan reacciones alérgicas. De esos, 11 se encuentran en 10 por ciento o más de los medicamentos. En general, casi todos los fármacos contienen un ingrediente inactivo que podría ser perjudicial para algunos pacientes.

Evidentemente, existen motivos para agregar estas sustancias a los fármacos; básicamente ayudan a administrar los medicamentos al actuar como colorantes o saborizantes, así como a extender la vida útil de los productos, entre otras razones.

Ser más claros y precisos

Los investigadores explican que cuando las compañías farmacéuticas crean sus propias versiones de un medicamento, son los ingredientes inactivos los que difieren entre las marcas, y esas diferencias pueden ser importantes para las personas con alergias u otras sensibilidades.

La mayoría de los medicamentos tienen un peligro oculto para las personas con alergias u otras sensibilidades.

Si una persona es intolerante a la lactosa o sufre del síndrome del intestino irritable, por ejemplo, podría ingerir compuestos con el potencial de causar molestias sin saberlo.

Eso podría llevar a los pacientes a interrumpir el tratamiento con un medicamento, y por lo tanto, padecer las consecuencias que de ello se deriven.

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Según los investigadores, muchos medicamentos no proporcionan una lista precisa de sus ingredientes inactivos, lo que significa que muchos pacientes ni siquiera saben si están tomando algo que podría causarles daño.

En este punto, los autores exhortan al establecimiento de nuevas regulaciones que exijan a las compañías farmacéuticas ser más transparentes sobre los ingredientes inactivos que contienen sus medicamentos, y recomiendan que tanto los médicos como los pacientes presten más atención a estos componentes.

Referencia: “Inactive” ingredients in oral medications. Science Translational Medicine, 2019. http://dx.doi.org/10.1126/scitranslmed.aau6753

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