Si algo tiene la naturaleza, es una capacidad increíble para maravillarnos con paisajes asombrosos. Uno de esos escenarios, son las cascadas, caídas de agua que suelen protagonizar espectáculos impresionantes.

Sin embargo, a lo largo de los años, ha sido difícil determinar cómo es que se forman estos paisajes. Al respecto, las teorías tradicionales plantean que las cascadas son el resultado de fuerzas externas, como los terremotos.

¿Por qué esta montaña ha arrojado llamas constantemente durante 2,000 años?

Ahora, un estudio reciente sugiere que las cascadas, en lugar de ser el resultado de la acción de fuerzas externas, podrían formarse gracias al movimiento del agua con el pasar del tiempo.

Así es como se forman las cascadas

La formación de las cascadas se corresponde en un importante misterio para la ciencia. En gran parte, esto se debe a que estas caídas de agua evolucionan lentamente a lo largo de prolongados tiempos geológicos.

Al respecto, las teorías tradicionales plantean que las cascadas son el resultado de factores externos, como fuertes terremotos. Sin embargo, luego de un estudio reciente, se sugiere que las cascadas podrían formarse de forma autógena.

A fin de comprobar esto, un equipo de científicos construyo un rio miniatura en el laboratorio. Este rio se construyó a partir de un canal de 7,3 metros de largo, con un lecho de roca sintética, elaborada con espuma de poliuretano. Adicionalmente, el canal estaba inclinado a un grado de 19,5%, aproximadamente.

Por su parte, para simular los sedimentos rocosos naturales, los investigadores colocaron pequeños guijarros de grava en el canal y permitieron que el agua corriera a lo largo de la estructura. Así, en tan solo unas pocas horas, se observó que el flujo constante de agua y roca empezó a erosionar el lecho del canal, produciendo una forma similar a la de las cascadas.

Esto sugiere que las cascadas podrían formarse gracias a procesos de retroalimentación internos entre el flujo del agua, el movimiento de los sedimentos y la incisión de las rocas en el fondo, más allá de factores externos.

Las cascadas podrían ser el resultado de un proceso autógeno

Más que el resultado de fuerzas externas, las cataratas podrían formarse a sí mismas.

Tras desarrollar el modelo del lecho de un río, se observó que las variaciones en decimetría de la erosión, crearon crestas de lecho de roca convexas, además de depresiones cóncavas, que iban creciendo en amplitud, formando pasos cíclicos.

Descubren cráter antiguo de un gran asteroide que impactó las Islas Británicas

Por tanto, los investigadores concluyen que las cascadas podrían ser el resultado de una combinación de factores, tales como la hidráulica de flujo, el transporte de sedimentos y la erosión de la roca resultante. A partir de ello, se crean forma onduladas en los lechos de los ríos que, al transportar suficiente agua, se convierten en cascadas.

No obstante, debemos tener en cuenta que se trata de un experimento pionero. Por tanto, se requieren más investigaciones a fin de corroborar los resultados. Aun así, el estudio representa una aproximación que nos acerca cada vez más a conocer cómo se han desarrollado los más impresionantes paisajes del planeta Tierra.

Referencia: Self-formed bedrock waterfalls, (2019). https://doi.org/10.1038/s41586-019-0991-z

Más en TekCrispy