Un nuevo informe de Bloomberg ha revelado que un ex empleado de Tesla, quien se encargó de informar a los medios de comunicación sobre irregularidades en una de sus instalaciones, fue víctima de acoso y espionaje por parte de un grupo de investigadores privados contratados por la compañía.

Según Sean Gouthro, ex director de seguridad de la Gigafactory de Tesla en Nevada, EE.UU., Tesla dirigió una campaña de acoso durante un mes contra el empleado Martin Tripp, quien fue acusado de robo de datos y filtración de información confidencial de Tesla a diversas organizaciones de noticias en 2018.

Tripp alegó que Tesla ofrecería baterías defectuosas a sus clientes, por lo que reveló esta información a Business Insider, además de otros detalles como el desperdicio de materia prima por parte de Tesla durante la fabricación del Model 3.

Ahora, Gouthro ha decidido romper el silencio, revelando que Tesla le encomendó la tarea de espiar a los empleados responsables de la filtración de información protagonizada por Tripp. Gouthro reveló que al interrogar al empleado, este admitió haber filtrado la información, sin embargo, negó que haya aceptado sobornos del periodista de Business Insider, como denunció el propio Elon Musk.

Cuando el escándalo sobre la producción de baterías defectuosas se hizo público, Musk también denunció que Tripp envió información confidencial a terceros ‘desconocidos’, sin embargo, no proporcionó evidencia de ello. En este sentido, Gouthro fue citado en el informe de Bloomberg publicado hoy, asegurando que Musk buscó destruir la reputación de Tripp a través de la difusión de información falsa sobre el ex empleado.

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Cuando Tesla ordenó la investigación interna sobre la filtración de información, Gouthro asegura que la compañía desplegó un sofisticado sistema de espionaje basado en dispositivos que monitoreaban las comunicaciones privadas de cada empleado. Luego de cinco días de investigación, Tripp fue despedido y posteriormente demandado por US$ 167 millones por supuestas acciones ilegales que jamás fueron confirmadas.

Una de las revelaciones más graves del informe de Bloomberg tiene que ver con lo ocurrido después del despido de Tripp, ya que al parecer, Tesla ordenó a sus investigadores privados espiar al ex empleado e incluso a una organización sindical de la empresa. Asimismo, el ex director de seguridad de la Gigafactory asegura que los empleados utilizaron drogas y tuvieron sexo dentro de las instalaciones durante la fabricación del Model 3.

Tesla ha respondido a las declaraciones de Gouthro, afirmando que son totalmente falsas y ‘sensacionalistas’. Sin embargo, Musk parece estar envuelto nuevamente en una batalla con la SEC, que recientemente presentó una demanda contra el ejecutivo ante un tribunal por violar un acuerdo alcanzado el año pasado con la institución.

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