Por décadas se ha recopilado evidencia de que Europa, una de las 79 lunas de Júpiter, tiene un océano de agua salada bajo una capa de hielo. Estas observaciones plantean cuestiones con respecto a los movimientos oceánicos generados bajo el hielo, o los mecanismos que conducen a las características geológicas observadas en este satélite joviano.

Con el propósito de profundizar en estas cuestiones, un dúo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, (CNRS) utilizó mediciones de la nave espacial Galileo para calcular cómo el campo magnético de Júpiter podría estar impulsando una corriente ecuatorial en el océano de Europa.

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Un océano en movimiento

El poderoso campo magnético de Júpiter se extiende a lo largo de casi 5 millones de kilómetros, envolviendo las principales lunas del planeta. La sal contenida en el agua del océano de Europa haría que esta influencia magnética condujera electricidad, lo que significa que un campo magnético giratorio podría aplicarle una fuerza y ​​hacer que el agua se mueva.

Europa ha sido considerada como uno de los lugares más prometedores para buscar indicios de formas de vida extraterrestre.

Las simulaciones numéricas del interior de Europa revelaron la probable existencia de una corriente alrededor del ecuador, la cual  se mueve unos centímetros por segundo en la dirección opuesta al giro de Europa.

Esta corriente que fluye contra la rotación de la luna podría estresar la superficie, causando que se agriete alrededor del ecuador, y de este modo revolver compuestos importantes para la vida.

Los investigadores explican que esta corriente no ralentizará toda la luna porque las fuerzas de marea de Júpiter son enormes y mantendrán la rotación de Europa igual, pero sí puede estar creando las grietas observadas en la gélida superficie.

Parte de la energía del campo magnético también podría disiparse en forma de calor, que luego fluiría hacia los polos, adelgazando la capa de hielo y, posiblemente, creando las condiciones necesarias para impulsar las columnas de agua que se han visto salir de Europa.

¿Condiciones para la vida?

La corriente puede ser similar a la Corriente del Golfo de la Tierra, una vasta corriente en el Océano Atlántico. Si el océano de Europa tiene vida, el flujo de sus aguas podría ser clave para nutrirla y difundirla.

Esta corriente oceánica podría estar creando las grietas observadas en la gélida superficie de Europa.

Como manifiesta el investigador Christophe Gissinger, catedrático en la Escuela Normal Superior de Francia y coautor del estudio:

“Sabemos que la Corriente del Golfo es crucial en la Tierra para el transporte de compuestos que son importantes para la vida”.

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Las conclusiones de esta investigación alimentan el interés de la comunidad científica en la luna joviana, que ha sido considerada como uno de los lugares más prometedores para buscar indicios de formas de vida extraterrestre.

En este sentido, Los investigadores ya están trabajando en misiones para hacer precisamente eso. El Europa Clipper de la NASA y el Jupiter Icy Moons Explorer (JUICE) de la Agencia Espacial Europea están programados para ser lanzados en el año 2020, ambos equipados con cámaras de alta resolución y otros instrumentos sensibles.

Referencia: A magnetically driven equatorial jet in Europa’s ocean. Nature Astronomy, 2019. https://doi.org/10.1038/s41550-019-0713-3

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