Después de publicar el año pasado, en Twitter, una información que la compañía Tesla consideraba privada, Musk se encontró bajo la lupa de los inversores de la compañía que ayudó a fundar. Sin embargo, fue en febrero cuando otra publicación desmedida e imprudente sobre pasó los límites y llevó a los inversores a presentar una demanda en su contra para evitar que las “repeticiones erróneas” sigan perjudicando a la empresa y a sus accionistas.

De acuerdo a Bloomberg, la demanda que fue presentada en Delaware Chancery Court busca bloquear de forma permanente el uso descontrolado de Twitter por parte del CEO de Tesla al emitir “declaraciones inexactas sobre la compañía”, según lo que exponen los abogados de uno de los inversores –el Consejo de Distrito de los Obreros y el Fondo de Pensiones de Contratistas de Ohio–.

No obstante, la demanda “se queja de que Musk y los directores de Tesla han incumplido con sus obligaciones con los inversores”, lo que indica que no solo el CEO ha estado perjudicando el rendimiento de la compañía.

Musk Vs. Inversores

Si bien Tesla no se ha pronunciado en cuanto a los detalles de la demanda, Bloomberg especificó que la demanda seguía las trazas de un tweet que Musk realizó el día 20 de febrero en el cual afirmaba que la compañía estaría produciendo un monto aproximado de 500.000 autos para este año –sin embargo, las cifras presentadas por los accionistas, semanas previas, afirmaban un producción menor–.

Acto seguido, Musk buscó remediar su error al publicar un fe de errata en su Twitter, en la cual afirmaba que lo que pretendía decir era que “la tasa de producción anualizada a finales de 2019 sería, probablemente, alrededor de 500k” mientras que las entregas de este año “todavía se estiman en alrededor de 400k”.

Sin embargo, el daño ya se había hecho. La publicación de Musk le ha costado, tanto al CEO como a la compañía, un total de $40 millones en multas, y ha obligado al autor a renunciar a su carácter como presidente tras un acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores –SEC por sus siglas en inglés–, todo a causa de los tweets en los que infringe en la confidencialidad de la empresa.

No obstante, las publicaciones erróneas e imprudentes le podrían salir “más caras” a Musk, ya que la SEC le ha extendido una solicitud al juez que encuentre al demandado en desacato tras incurrir en la violación de un acuerdo al que se llegó con la agencia después del mal tweet. Según el Wall Street Journal, la SEC afirma que Musk “no solicitó ni recibió una aprobación previa antes de publicar este tweet, que fue inexacto y se distribuyó a más de 24 millones de personas”.