SWIFT anunció este martes su alianza con el Singapore Exchange (SGC) y cuatro importantes bancos para probar una plataforma de votación electrónica basada en tecnología blockchain.

De esta forma, el gigante financiero quiere determinar si la tecnología de contabilidad distribuida (DLT) puede ayudar a que las votaciones de accionistas sean más simples y eficientes.

Para esto, Deutsche Bank, DBS, HSBC y Standard Chartered Bank, además del proveedor de software de seguridades SLIB, se unirán a su iniciativa.

Como en muchas áreas de las finanzas, las votaciones de accionistas para tomar decisiones corporativas requieren mucho tiempo y recursos, según explicó SWIFT. Al explicar por qué la DLT podría solventar esto, comentaron:

“Particularmente, la votación proxy frecuentemente resulta en procesos manuales complejos y propensos a errores, cosa que la industria podría evitar mientras genera más transparencia y automatización”.

El Deutsche Bank, HSBC y Standard Chartered Bank fungirán como participantes de la iniciativa, mientras que DBS y SGX participarán también como emisores. No obstante, de momento no queda claro si el CSD asistirá al proof-of-concept (PoC) de la solución.

SWIFT llevará a cabo la prueba en su ambiente de prueba de sandbox, mientras que sus socios utilizarán la red de SWIFT y su infraestructura existente e interfaces para probar la tecnología.

Conforme se examinen más aspectos de la prueba, se probará la capacidad de SWIFT de soprotar aplicaciones en su sandbox y la reutilización de su interfaz para otros propósitos. Sobre esto, Soh Ee Fong, jefe de seguridades y servicios fiduciarios del DBS, comentó:

“Una plataforma innovadora de votación electrónica ha sido algo muy necesario en esta industria por años, y DBS está encantado de unirse a SWIFT en su PoC como participante y emisor. Con esta solución, las votaciones de los accionistas nunca volverán a ser lo mismo”.

De esta forma, SWIFT continúa haciendo esfuerzos por modernizar sus operaciones con tecnología blockchain, si bien las criptomonedas siguen surgiendo como una amenaza para sus operaciones.