Uno de los rasgos más sorprendentes de la biofísica de la serpiente pitón es su inusual respuesta al ayuno y la alimentación. Estas criaturas pueden pasar meses sin comer, pero cuando llega la hora de alimentarse, pueden ingerir el doble de su masa corporal, incluso más.

En respuesta a este proceso digestivo, el corazón de la serpiente pitón experimenta una hipertrofia dramática llegando a duplicar su tamaño, y cuando el esfuerzo digestivo finaliza, la mayor parte de ese tejido nuevo se descompone rápidamente volviendo a su tamaño normal.

Mecanismos fundamentales a nivel celular

Para comprender mejor los mecanismos responsables de este crecimiento cardíaco fisiológico que se observa en la pitón, un equipo de científicos de la Universidad de Colorado Boulder, realizó una investigación cuyos resultados podrían proporcionar información para ayudar a las personas con enfermedades relacionadas al crecimiento cardiaco anómalo.

Los investigadores lograron aislar las células cardiacas de la serpiente pitón, un avance que podría ayudar a desarrollar nuevos enfoques para el tratamiento de condiciones cardiacas humanas.

Aunque para muchas personas resulte novedoso, de modo similar a las serpientes pitón, nuestros corazones también se agrandan en respuesta al ejercicio físico o al embarazo, lo que representa un proceso normal y saludable.

Pero existen otros factores que también conducen a un agrandamiento del corazón humano, las cuales atentan contra la salud cardiaca, como la hipertensión crónica o ciertas enfermedades infecciosas o genéticas.

En estos casos, los mecanismos involucrados en el rápido crecimiento y la posterior reducción del tamaño de los corazones de la pitón, pueden aportar un valioso entendimiento que podría ayudar a los humanos que padecen estas condiciones.

En un trabajo previo, el equipo de investigación encontró que detrás del brusco crecimiento cardiaco de la pitón, subyace una combinación de ácidos grasos en el suero de la serpiente.

Consecuentemente, ahora los investigadores se enfocan en comprender los mecanismos fundamentales del crecimiento cardiaco a nivel celular, y cómo este entendimiento pudiera conducir al desarrollo de potenciales nuevos enfoques para tratar el crecimiento cardiaco patológico en los mamíferos.

Difícil acceso

Pero se trata de una difícil tarea. No abunda la información genética de la serpiente pitón y aislar sus células, lo que resulta crucial, es difícil porque están rodeadas por una gran cantidad de colágeno resistente.

La serpiente pitón puede pasar meses sin comer, pero cuando llega la hora de alimentarse, puede ingerir el doble de su masa corporal, incluso más.

A fin de superar estas dificultades y poder aislar las células cardiacas (cardiomiocitos) de la serpiente, los investigadores desarrollaron una técnica para descomponer el colágeno sin comprometer la integridad de las células objetivo.

Este avance permitió a los investigadores estudiar de primera mano los cardiomiocitos de la pitón, encontrando que estas células tienen una forma larga y más delgada con un solo núcleo.

Pero la técnica también permitió aislar unidades contráctiles cardíacas individuales del tejido de pitón y medir la tensión y las tasas de activación y relajación de estas unidades.

Los investigadores encontraron que las unidades contráctiles de pitón son más rápidas pero generan menos fuerza máxima que las de los humanos.

En última instancia, como expresan los autores, este trabajo ofrece las herramientas para estudiar los cardiomiocitos de pitón y comprender la mecánica del crecimiento cardíaco de la serpiente a nivel celular.

Referencia: Novedosas perspectivas morfológicas y funcionales en la biología cardíaca de Python. Biophysical Journal, 2019. https://doi.org/10.1016/j.bpj.2018.11.855