Durante los últimos años, la disputa legal entre Qualcomm y Apple ha amenazado el futuro de ambas compañías en diversos mercados a escala global. Mientras que las demandas de patentes de Qualcomm han sido una incomodidad constante para Apple, la demanda de regalías que el gigante de Cupertino presentó en 2017 ha puesto en riesgo el negocio principal del fabricante de chips.

Esta batalla está muy cerca de llegar a su punto de ebullición, a tan solo unas semanas de los procedimientos de demanda de Apple por US$ 1,000 millones. El día de hoy, se dio inicio a un juicio mucho más discreto de 8 días de duración, donde se determinará el supuesto uso indebido de patentes de Qualcomm por parte de Apple.

En concreto, Qualcomm afirma en la demanda que Apple violó tres de sus patentes mediante el uso de módems del fabricante Intel para los iPhones. El caso será supervisado por Dana Sabraw, juez federal de distrito de San Diego, California, y según Reuters, podría terminar con el pago de US$ 1.41 millones por parte de Apple por cada uno de los iPhones infractores que se vendieron entre la mitad de 2017 y finales de 2018.

Las patentes vinculadas a la demanda están relacionadas con el ahorro de energía en dispositivos, acelerando tiempos de arranque y optimizando el consumo de energía para actividades intensas. Apple ha dicho que es inocente de la infracción y que sus patentes cuentan con una solución de software que las respalda.

Más allá de eso, la postura de Apple sigue siendo cuestionable, ya que en otro caso, la Comisión de Comercio Internacional de EE.UU encontró que Apple violó una de las patentes de Qualcomm.

En caso de que Qualcomm gane esta demanda, cuya decisión final llegará el próximo 26 de marzo, se podría lograr la prohibición de importaciones de dispositivos iPhone con hardware de Intel, lo que generaría un nuevo debacle en las ventas de Apple, que ya se han visto afectadas por la guerra comercial entre China y EE.UU., entre otros factores.