Por lo general, las personas creen que a medida que los matrimonios acumulan años, la relación se va haciendo cada vez más fría y distante. Sin embargo, un nuevo estudio podría desafiar esta creencia.

Específicamente, luego de llevar a cabo un estudio a largo plazo, un equipo de investigadores sugiere que, a medida que pasan los años, los desacuerdos de pareja se van suavizando, dándole paso al humor y a la aceptación; esto se traduce en un aumento de las muestras de afecto dentro del matrimonio.

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A medida que pasa el tiempo, la relación se va haciendo más afectuosa y menos conflictiva

La creencia popular reza que, a medida que pasan los años, las relaciones se van enfriando. Esto implicaría que los matrimonios de larga data se van haciendo cada vez más fríos y menos afectuosos, lo que podría dar pie a una mayor cantidad de problemas dentro de la relación.

Sin embargo, un estudio reciente sugiere que, a medida que las personas envejecen en el marco de un matrimonio, los conflictos se van suavizando, abriéndole un mayor espacio al humor, la aceptación y la ternura en la relación.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores trabajaron por 25 años con más de 150 parejas casadas. Específicamente, los participantes, que actualmente cuentan con 70, 80 y 90 años de edad, fueron parejas heterosexuales que se inscribieron en el estudio en 1989.

Desde esa fecha, los investigadores se dedicaron a analizar muestras de interacciones de un total de 15 minutos entre los cónyuges. En este caso, se citaba a los participantes al laboratorio y se les solicitaba que discutieran sobre experiencias compartidas, además de temas conflictivos de la relación.

A partir de ello, las interacciones fueron codificadas y analizadas sobre la base de los contenidos verbales y no verbales de la comunicación. Esto incluía verbalizaciones, expresiones faciales, lenguaje corporal, entre otros elementos verbales y paraverbales. Asimismo, se tomaron en cuenta emociones tales como ira, disgusto, miedo, tristeza, entusiasmo, interés, etc.

De esta forma, se observó que los miembros de estos matrimonios, a medida que pasaba el tiempo, mostraban un aumento en los comportamientos emocionales de índole positivo entre sí. Adicionalmente, se evidenció una disminución progresiva de los comportamientos negativos entre los miembros de la relación.

Sí, los matrimonios a largo plazo son felices

Los resultados sugieren que el matrimonio podría ser bueno para la salud mental.

A modo de síntesis, los investigadores descubrieron que los matrimonios, con el pasar del tiempo, van expresando cada vez más un mejor sentido del humor, además de otras emociones positivas, lo que fortalece la relación. A su vez, se descubrió que, con el pasar del tiempo, las parejas disminuyen la cantidad de comportamientos negativos que podrían estremecer las bases del matrimonio.

En pocas palabras, se sugiere que, contrario a lo que se piensa, los matrimonios de larga data podrían ser más afectuosos y menos conflictivos de lo que se pensaba. Por tanto, los investigadores concluyen que los matrimonios a largo plazo podrían ser una gran fuente de satisfacción para las personas a medida que envejecen.

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Esto se suma a otras investigaciones que defienden la importancia de las relaciones satisfactorias durante la vejez a fin de disminuir las probabilidades de sufrir ansiedad y/o depresión. Es decir, los resultados parecen demostrar que el matrimonio es bueno para la salud mental.

Por último, los investigadores plantean que los hallazgos son consistentes con otros estudios que sugieren que las personas, a medida que envejecen, aprenden a centrarse en los aspectos más positivos de sus vidas. Por tanto, se sugieren otros estudios que permitan ahondar sobre los factores asociados al bienestar y la salud durante la vejez.

Referencia: Age-related changes in emotional behavior: Evidence from a 13-year longitudinal study of long-term married couples, (2019). http://dx.doi.org/10.1037/emo0000551

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