Facebook parece renuente a cambiar su modelo de negocios en el que se lucra vendiendo los datos de sus usuarios para que marcas comerciales hagan millonarios contratos de publicidad. Una reciente filtración de emails internos reveló que, no solo la compañía planeaba seguir vendiendo los datos de sus usuarios, sino que también planeaba espiar a los usuarios de Android para enviar propaganda política e invitaciones a sitios de citas.

Según el informe de Computer Weekly, Facebook estaba planeando desarrollar una tecnología para rastrear la ubicación de los usuarios para vender esta información a compañías como servicios de citas y organizaciones políticas. En los documentos se revela que el equipo de programadores estaba concentrándose en desarrollar esta tecnología para usuarios de Android.

El programa se realizaría siguiendo la ubicación de los usuarios para emparejarla con una estación base de identificadores de localización para enviar publicidad geolocalizada. Este plan estaba gestándose desde 2012, según el registro de los emails.

Uno de los correos, firmados por Marne Lynne Levine, entonces vicepresidenta de las políticas públicas a nivel global de Facebook, expresaba cómo Facebook iba a ejecutar el plan:

“Recolectaremos los datos de ubicación de nuestros usuarios para emparejarlos con identificadores de sitios. Esta información se recolectará de manera anónima, pero nos permitirá desplegar productos “principalmente para teléfonos” en un futuro”.

Un modelo de negocios increíblemente polémico

En el correo, Levine, quien es ahora la jefa de operaciones en Instagram, describía que Facebook había cambiado sus políticas para facilitarles a los anunciantes poder segmentar a los solteros de la plataforma y también para enviarles propaganda política.

Entre otros montones de correos, también figura uno del mismo Mark Zuckerberg en el que les expresaba a los ejecutivos de alto rango que Facebook tendría acceso a los datos de los usuarios de aplicaciones y de juegos, a cambio de que estos servicios tuvieran acceso a los usuarios de Facebook.

Al respecto, Zuckerberg dijo en el correo:

“Sin embargo, eso podría ser bueno para el mundo, pero no para nosotros a menos que la gente que comparta su experiencia en Facebook para que ese contenido aumente el valor de nuestra red. Por ello, creo que el propósito de la plataforma (…) es incrementar el compartir en Facebook”.

Además, este sistema estaría conformado por capas en las que cada desarrollador podía pagar una suma de dinero para acceder a la “lista completa de amigos” y al servicio de coeficiente de Facebook, los cuales podían permitir que los desarrolladores les plantearan a sus usuarios que invitaran a sus amigos a jugar.

Este modelo nos resuena como el boom de Candy Crush en 2012 y otras aplicaciones afines en las que todo el mundo invitaba a sus amigos a jugar. Ahora ya sabemos por qué.

La suma de todos los escándalos

La reciente filtración es otra soga al cuello para Facebook luego del escándalo de Cambridge Analytica que puso a toda la prensa y defensores de la privacidad y seguridad digital a observar los movimientos de la compañía con ojo crítico.

Estos documentos no hacen sino reafirmar que todos los escándalos por los que Facebook ha pasado no ha sido nada que haya pasado por error, al contrario, son consecuencia de un ambicioso modelo de negocio a través del cual la compañía solo busca lucrarse de sus usuarios sin proteger sus datos privados.