El hallazgo del cadáver de una ballena jorobada en medio de arbustos de una isla de la selva amazónica, es una estampa que muy pocos podrían imaginarse y que actualmente desconcierta a los científicos.

La criatura, de unos 8 metros de largo, cerca de 9 toneladas de peso y alrededor de un año de edad, fue descubierta por científicos del Instituto Bicho D’água, una organización sin fines de lucro dedicada a la observación y conservación de la vida silvestre local, a unos 15 metros de la orilla de la playa, en la isla brasileña de Marajó, en el estuario del río Amazonas.

Un hallazgo sorprendente

Inmediatamente se descubrió el animal, los investigadores procedieron a alertar a la Secretaría Municipal de Salud, Saneamiento y Medio Ambiente (SEMMA) de la región para investigar el incidente.

El cuerpo de la criatura fue encontrado a unos 15 metros de la orilla de la playa.

Por curiosas que sean las imágenes, académicos como Daniel Palacios, profesor de oceanografía y hábitat marino en la Universidad Estatal de Oregón, expresan que el Amazonas es un río poderoso, por lo que no es completamente inesperado.

El estuario es la parte donde el río se encuentra con las mareas oceánicas, por lo que existe la probabilidad de que poderosas mareas hayan empujado a la ballena hasta el punto donde fue encontrada, pero hasta ahora, no hay ninguna certeza de lo ocurrido.

Si bien las mareas intensas en el estuario pueden haber empujado a la ballena a los manglares de la isla, lo que ha dejado atónitos a los científicos es el momento de la aparición, ya que en esta época es tremendamente inusual que estos animales se encuentren en esta región.

En la región equivocada

Durante el verano amazónico, cuando los ríos de agua dulce se inundan, las ballenas jorobadas locales migran más de seis mil kilómetros al sur hacia sus áreas de alimentación en los océanos de la Antártida, y en el invierno, se dirigen al Caribe para aparearse.

Uno de los aspectos que más intriga a los científicos es la época del año en que la ballena se encontraba en la región.

Basados ​​en estos hábitos, la joven ballena se encontraba en una zona extraña. En este momento estamos en el invierno del hemisferio norte, y eso hace que la aparición de esta ballena en esta región en esta época del año sea tan inusual.

Las imprecisiones en este aspecto, han llevado a los científicos a especular sobre las causas de la extraña ubicación del animal.

Algunos proponen que al tratarse de un ejemplar que no había alcanzado su madurez, de alguna manera perdió a su madre durante la migración, y es por eso que se quedó en la cuenca del Amazonas, donde irremediablemente murió de hambre.

En lo que respecta a la causa de muerte, se espera por los resultados de la autopsia, la cual puede demorar hasta 10 días.

Referencia: Cuenta oficial de Instagram de la organización Bicho D’água, 2019. https://www.instagram.com/p/BuP2VU2hYDF/