Según un viejo refrán, la única constante es el cambio. En este sentido, todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos visto obligados a cerrar ciertos ciclos de vida y afrontar la transición desde una etapa de la vida hacia otra.

Bien sea terminar una relación, dejar un trabajo o empezar a vivir en un nuevo país, constantemente nos vemos obligados a cerrar ciertos ciclos para iniciar otras etapas.

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Al respecto, luego de llevar a cabo una serie de estudios, un equipo de investigadores sugiere que cerrar los ciclos de forma integral y adecuada, es de suma importancia para el bienestar posterior.

Cerrar ciclos es una parte inevitable de la vida

Cerrar un ciclo e iniciar una nueva etapa de la vida de forma positiva y constructiva no es un proceso sencillo. Sobre este tema, se ha observado que la forma en la que las personas cierran sus ciclos e inician nuevos periodos, marca una diferencia respecto al bienestar futuro.

A fin de analizar cómo la forma en la que las personas cierran sus ciclos influye sobre su bienestar emocional, un equipo de investigadores llevó a cabo una serie de estudios en los que participaron más de 1.200 personas. En pocas palabras, el objetivo era analizar los beneficios de cerrar etapas de forma integral.

Específicamente, cerrar etapas de forma integral implica llevar a cabo la transición bajo la premisa de saber que se hizo todo lo que se debía hacer, lo que se traduce en una sensación de cierre. Para ello, se les solicitó a los participantes que reportaran sus pensamientos y emociones ante situaciones hipotéticas que representaban el fin de una etapa.

Por ejemplo, se les pidió a los participantes que se imaginaran ante situaciones tales como dejar su ciudad natal, irse de la fiesta de su mejor amigo y terminar una conversación con alguien conocido. De esta forma, se descubrió que cuando las personas sienten que tuvieron un cierre completo, tienen más probabilidades de experimentar sentimientos positivos sobre el fin de una etapa.

Específicamente, se observó que cuando las personas sienten que hicieron todo lo que han podido haber hecho, que cumplieron sus objetivos sin dejar cabos sueltos y cierran sus etapas sin arrepentimiento, sienten una mayor cantidad de bienestar y están más preparadas para afrontar transiciones vitales de forma constructiva.

¿Por qué es tan importante cerrar ciclos de forma adecuada?

Cerrar ciclos de forma adecuada aumenta el bienestar y mejora el funcionamiento cognitivo.

A grandes rasgos, se observó que un buen cierre implica la percepción de que se hizo todo lo que se podía hacer, sin dejar cabos sueltos y cumpliendo todos los objetivos planteados desde un principio. Por su parte, esto se traduce en una mayor sensación de bienestar y en una mejor preparación para iniciar nuevas etapas de forma constructiva.

A modo de ilustración, los estudiantes de intercambio que participaron en la investigación, manifestaron que cerrar su ciclo de forma integral reducía las probabilidades de sentir arrepentimiento por la posible pérdida de oportunidades. En la misma línea, casi todos los participantes reportaron que vivir las transiciones de vida de forma equilibrada se traducía en sentimientos más positivos hacia el comienzo de nuevas experiencias.

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Como si esto no fuese suficiente, tras el estudio se observó que cerrar ciclos de manera adecuada, además de potenciar el bienestar, mejora el funcionamiento cognitivo.

Por tanto, los investigadores concluyen que, cerrar ciclos de forma integral, representa un elemento de suma importancia respecto a la consecución del bienestar emocional, interpersonal y profesional al momento afrontar transiciones de vida e iniciar nuevas etapas.

Referencia: Saying goodbye and saying it well: Consequences of a (not) well-rounded ending, (2019). https://doi.org/10.1037/mot0000126

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