Anthony Pompliano, un ex sargento del Ejército de los EE. UU. y cofundador de Morgan Geek Digital Assets, una compañía líder de inversión y asesoría en el mercado de criptomonedas, publicó recientemente un tuit en el que declaró que las criptomonedas no están diseñadas para el uso humano. La publicación data del pasado sábado 23 de enero y causó bastante polémica en las redes.

Con su comentario, Pompliano argumentó que la adopción de las criptomonedas ha sido tan complicada para las personas a raíz de que, según él, estos activos no han sido diseñados para la idiosincrasia humana:

“La razón por la cual es tan difícil para muchos humanos entender los activos de cifrado es porque estos activos no son para nosotros. Se están construyendo para las máquinas”.

Ahora bien, la afirmación de Pompliano generó otros comentarios en respuesta, siendo uno de los más destacado el Changpeng Zhao, o “CZ”, el CEO del mayor intercambio de criptomonedas del mundo, Binance, comentó:

“No estoy de acuerdo en esto. Los humanos pueden usar cripto igualmente bien. La razón por la que para muchos es tan difícil entender la criptomoneda es porque nuestras escuelas no nos enseñan qué es realmente el dinero”.

Pompliano publicó una entrada en Off The Chain este lunes 25 de febrero explicando con mayor detalle la razón por la cual emitió tales palabras. Primero se enfocó en explicar algunas “propiedades nuevas del mundo global y verdaderamente digital”, entre las cuales mencionó: la ausencia de fronteras, el alto grado de conectividad y una mayor dependencia de las máquinas.

Según el CEO, este nuevo mundo digital usa tecnología antigua, como los activos físicos, pero este enfoque no es escalable, a lo que agregó:

“Ya vemos problemas con todo, desde los tiempos de liquidación hasta la incapacidad para realizar micro-transacciones. De hecho, actualmente nos estamos preparando para el fracaso al intentar colocar una clavija redonda en un agujero cuadrado”.

Finalizó su artículo señalando que las máquinas están empujando a los humanos al futuro, y que estos deben ser conscientes de su función de garantizar que existan los activos y contratos necesarios para la mejora del mundo.