El mundo moderno está obsesionado con la productividad. En este sentido, constantemente se les exige a las personas que se esfuercen arduamente por cumplir con sus responsabilidades, ignorando la importancia de un buen descanso.

Al respecto, un estudio reciente ha demostrado que los descansos regulares favorecen el proceso de aprendizaje, lo que podría mejorar la productividad a largo plazo. Por el contrario, cuando las situaciones son excesivamente demandantes y no hay espacio para el descanso, la productividad y el aprendizaje pueden verse seriamente comprometidos.

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¿Por qué tomar descansos es tan importante?

Muchas personas creen que descansar implica una pérdida de tiempo. Esto se debe a que vivimos en un mundo altamente demandante, que nos exige ser productivos la mayor parte del tiempo. Sin embargo, estudios sobre el aprendizaje demuestran lo contrario.

Específicamente, se plantea que, para aprender algo bien, es necesario estudiarlo y ponerlo en práctica, además de tomar descansos regulares. Al respecto, estudios han demostrado que las personas retienen mejor la información novedosa, cuando cuentan con un espacio de tiempo que les permite codificar y consolidar la memoria. En pocas palabras, los descansos permiten que el cerebro analice y memorice todo aquello que acaba de aprender.

En esta línea, con el objetivo de analizar el procesamiento de la información a nivel cerebral, un equipo de investigadores llevó a cabo un estudio con ratas. Luego de ello, se observó que las ratas que descansaban luego de completar un laberinto desconocido, mostraban una mejor ejecución cuando se enfrentaban nuevamente a este desafío en otras oportunidades.

Al respecto, se sugiere que cuando las ratas descansaban, reproducían automáticamente la experiencia en el laberinto, lo que les permitía mejorar su desempeño. Por el contrario, cuando las ratas debían enfrentarse constantemente a nuevos desafíos luego de completar sistemáticamente un laberinto, no tenían la oportunidad de consolidar la información.

De esta manera, cuando se enfrentaban nuevamente al mismo laberinto, estas ratas sin descanso mostraban un pobre desempeño. Sobre esto, los investigadores sugieren que el cerebro humano podría funcionar de forma semejante.

Para mejorar la productividad, se sugiere tomar descansos regulares

De acuerdo a los expertos, una buena idea podría ser dar un paseo por el parque.

Las evidencias que demuestran que el cerebro necesita descansos para procesar nueva información y consolidarla en la memoria son bastante sólidas. En resumen, se plantea que los descansos regulares son de suma importancia a la hora de promover el aprendizaje.

Contrario a esto, la falta de descanso entorpece el aprendizaje, lo que puede representar una disminución de la productividad. Por tanto, los investigadores recomiendan que, a la hora de enfrentarse a tareas de aprendizaje, las personas deben ser conscientes tanto de la necesidad como de la importancia de los descansos regulares.

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Al respecto, se sugieren descansos de entre cinco a 15 minutos, permitiéndole al cerebro consolidar el aprendizaje. No obstante, las necesidades respecto al tiempo de descanso pueden variar dependiendo de las necesidades de cada persona y la complejidad de la tarea a la que se enfrenta.

En última instancia, se propone que las personas, si quieren mejorar su productividad, en lugar de sobre exigirse y esforzarse hasta el cansancio, deben tomar descansos periódicos y regulares.

Referencia: Awake replay of remote experiences in the hippocampus. https://doi.org/10.1038/nn.2344

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